viernes, 3 de mayo de 2019

Santa Misa


Lectio Divina

PRECIOSA Y VIVIFICANTE ES LA CRUZ DE CRISTO
 
¡Oh don preciosísimo de la cruz! ¡Qué aspecto tiene más esplendoroso! No contiene, como el árbol del paraíso, el bien y el mal entremezclados, sino que en él todo es hermoso y atractivo, tanto para la vista como para el paladar.
Es un árbol que engendra la vida, sin ocasionar la muerte; que ilumina sin producer sombras; que introduce en el paraíso, sin expulsar a nadie de él; es el madero al que Cristo subió, como rey que monta en su cuadriga, para derrotar al diablo que detentaba el poder de la muerte, y librar al género humano de la esclavitud a que la tenía sometido el diablo.
Este madero, en el que el Señor, cual valiente luchador en el combate, fue herido en sus divinas manos, pies y costado, curó las huellas del pecado y las heridas que el
pernicioso dragón había infligido a nuestra naturaleza.
Si al principio un madero nos trajo la muerte, ahora otro madero nos da la vida: entonces fuimos seducidos por el árbol: ahora por el árbol ahuyentamos la Antigua serpiente. Nuevos e inesperados cambios: en lugar de la muerte alcanzamos la vida; en lugar de la corrupción, la incorrupción; en lugar del deshonor, la gloria.
No le faltaba, pues, razón al Apóstol para exclamar: Dios me libre de gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo, en la cual el mundo está crucificado para mi, y yo para el mundo. Pues aquella suprema sabiduría, que, por así decir, floreció en la cruz, puso de manifiesto la jactancia y la arrogante estupidez de la sabiduría mundana. El conjunto maravilloso de bienes que provienen de la cruz acabaron con los gérmenes de la malicia y del pecado.
Las figuras y profecías de este leño revelaron, ya desde el principio del mundo, las mayores maravillas. Mira, si no, si tienes deseos de saberlo. ¿Acaso no se salvó Noé, de la muerte del diluvio, junto con sus hijos y mujeres y con los animales de toda especie, en un frágil madero?
¿Y qué, significó la vara de Moisés? Acaso no fue figura de la cruz? Una vez convirtió el agua en sangre; otra, devoró las serpientes ficticias de los magos; o bien dividió el mar con sus golpes y detuvo las olas, haciendo después que volvieran a su curso, sumergiendo así a los enemigos mientras hacía que se salvara el pueblo de Dios.
De la misma manera fue también figura de la cruz la vara de Aarón, florecida en un solo día para atestiguar quién debía ser el sacerdote legítimo.
Y a ella aludió también Abrahán cuando puso sobre el montón de maderos a su hijo maniatado. Con la cruz sucumbió la muerte, y Adán se vio restituido a la vida. En la cruz se gloriaron todos los apóstoles, en ella se coronaron los mártires y se santificaron los
santos. Con la cruz nos revestimos de Cristo y nos despojamos del hombre viejo; fue la cruz la que nos reunió en un solo rebaño, como ovejas de Cristo, y es la cruz la que nos lleva al aprisco celestial.

Responsorio

R. Éste es el árbol nobilísimo, plantado en medio del paraíso, * en ti, el Autor de nuestra salvación venció con su propia muerte a la muerte de todos los mortales. Aleluya.
V. Tú sobresales por encima de los cedros más elevados.
R. En ti, el Autor de nuestra salvación venció con su propia muerte a la muerte de todos los mortales. Aleluya.

Oración

Oremos:
Oh Dios, que, para librarnos del poder del enemigo, quisiste que tu Hijo muriera en la cruz, concédenos alcanzar la gracia de la resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

jueves, 2 de mayo de 2019

Santa Misa


Lectio Divina

DE LA ENCARNACIÓN DEL VERBO

El Verbo de Dios, incorpóreo, incorruptible e inmaterial vino a nuestro
mundo, aunque tampoco antes se hallaba lejos, pues nunca parte alguna del
universo se hallaba vacía de él, sino que lo llenaba todo en todas partes, ya
que está junto a su Padre.
Pero él vino por su benignidad hacia nosotros, y en cuanto se nos hizo
visible. Tuvo piedad de nuestra raza y de nuestra debilidad y, compadecido de
nuestra corrupción, no soportó que la muerte nos dominase, para que no
pereciese lo que había sido creado, con lo que hubiera resultado inútil la obra
de su Padre al crear al hombre, y por esto tomó para sí un cuerpo como el
nuestro, ya que no se contentó con habitar en un cuerpo ni tampoco en
hacerse simplemente visible. En efecto, si tan solo hubiese pretendido hacerse
visible, hubiera podido ciertamente asumir un cuerpo más excelente; pero él
tomó nuestro mismo cuerpo.
En el seno de la Virgen, se construyó un templo, es decir, su cuerpo, y lo
hizo su propio instrumento, en el que había de darse a conocer y habitar; de
este modo, habiendo tomado un cuerpo semejante al de cualquiera de
nosotros, ya que todos estaban sujetos a la corrupción de la muerte, lo
entregó a la muerte por todos, ofreciéndolo al Padre con un amor sin límites;
con ello, al morir en su persona todos los hombres, quedó sin vigor la ley de la
corrupción que afectaba a todos, ya que agotó toda la eficacia de la muerte en
el cuerpo del Señor; y así ya no le quedó fuerza alguna para ensañarse con los
demás hombres, semejantes a él; con ello, también hizo de nuevo
incorruptibles a los hombres, que habían caído en la corrupción, y los llamó de
muerte a vida, consumiendo totalmente en ellos la muerte, con el cuerpo que
había asumido y con el poder de su resurrección, del mismo modo que la paja
es consumida por el fuego.
Por esta razón, asumió un cuerpo mortal: para que este cuerpo, unido al
Verbo que está por encima de todo, satisficiera por todos la deuda contraída
con la muerte; para que, por el hecho de habitar el Verbo en él, no sucumbiera
a la corrupción; y, finalmente, para que, en adelante, por el poder de la
resurrección, se vieran ya todos libres de la corrupción.
De ahí que el cuerpo que él había tomado, al entregarlo a la muerte como
una hostia y víctima limpia de toda mancha, alejó al momento la muerte de
todos los hombres, a los que él se había asemejado, ya que se ofreció en lugar
de ellos.
De este modo, el Verbo de Dios, superior a todo lo que existe, ofreciendo en
sacrificio su cuerpo, templo e instrumento de su divinidad, pagó con su muerte
la deuda que habíamos contraído, y, así, el Hijo de Dios, inmune a la
corrupción, por la promesa de la resurrección, hizo partícipes de esta misma
inmunidad a todos los hombres, con los que se había hecho una misma cosa
por su cuerpo semejante al de ellos.
Es verdad, pues, que la corrupción de la muerte no tiene ya poder alguno
sobre los hombres, gracias al Verbo, que habita entre ellos por su encarnación.

Jr 15, 19. 20; 2 Pe 2, 1

R. Serás como mi boca, te pondré frente a este pueblo como muralla de bronce
inexpugnable; * lucharán contra ti, mas no podrán vencerte, pues yo estoy
contigo. Aleluya.
V. Habrá falsos maestros que introducirán sectas perniciosas, y llegarán hasta
a negar al Señor que los rescató.
R. Lucharán contra ti, mas no podrán vencerte, pues yo estoy contigo. Aleluya.

Oración

Oremos:
Dios todopoderoso y eterno, que hiciste de tu obispo san Atanasio un preclaro defensor de la divinidad de tu Hijo, concédenos, en tu bondad, que, fortalecidos con su doctrina y protección, te conozcamos y te amemos cada vez más plenamente. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

miércoles, 1 de mayo de 2019

Jesús quiere sacarte de tus crisis, acéptalo de todo corazón porque El quiere ayudarte!


Hechos 5,17-26
En aquellos días, el sumo sacerdote y los de su partido -la secta de los saduceos-, llenos de envidia, mandaron prender a los apóstoles y meterlos en la cárcel común. Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la celda y los sacó fuera, diciéndoles: "Id al templo y explicadle allí al pueblo íntegramente este modo de vida."
Entonces ellos entraron en el templo al amanecer y se pusieron a enseñar. Llegó entre tanto el sumo sacerdote con los de su partido, convocaron el Sanedrín y el pleno de los ancianos israelitas, y mandaron por los presos a la cárcel. Fueron los guardias, pero no los encontraron en la celda, y volvieron a informar: "Hemos encontrado la cárcel cerrada, con las barras echadas, y a los centinelas guardando las puertas; pero, al abrir, no encontramos a nadie dentro." El comisario del templo y los sumos sacerdotes no atinaban a explicarse qué había pasado con los presos. Uno se presentó, avisando: "Los hombres que metisteis en la cárcel están ahí en el templo y siguen enseñando al pueblo." El comisario salió con los guardias y se los trajo, sin emplear la fuerza, por miedo a que el pueblo los apedrease.
Palabra de Dios


Hoy la primera lectura nos presenta una liberación milagrosa cuando un ángel les abre las puertas de la cárcel y los invita a seguir enseñando en el templo. Ellos son liberados pero el propósito de esta liberación es que deben continuar enseñando la palabra de Dios en el templo. Cosa que parece extraña, porque al predicar en el templo seguían junto a los que los habían capturado, de modo que poco podía esperarse que durara su libertad. En efecto, el relato termina en que los encierran nuevamente. Así que uno se pregunta para qué se hizo un milagro tan espectacular.

En esta primera parte hay dos enseñanzas, somos liberados de nuestras ataduras por Dios para llevar la buena nueva a los demás y lo segundo Dios mismo nos llama desde lo que somos o de nuestras debilidades para mostrar su poder y su gloria. Me explico, Si tu fuiste liberado y sanado por ejemplo de la infidelidad, te llama a la fidelidad, sí eres una persona que desde la ciencia negaste a Dios, El mismo te lleva a que te acerques a los científicos para que los evangelices, si fuiste una persona que apoyaste el aborto, la eutanasia te invita a que evangelices más en movimientos Provida. Recordemos que Pedro y algunos discípulos de Jesús eran pescadores y el mismo Jesús les invita, desde ahora ya no serán pescadores sino pescadores de hombres. El nos llama desde lo que somos, desde nuestras fortalezas y debilidades. Posteriormente al ser liberados nos da la misión de evangelizar a otros. La libertad que has recuperado no es solo para ti, no es solo para que tu la goces, ayuda a Cristo para que otros sientan ese gozo, esa alegría, esa paz que tu sientes al haber encontrado al Señor.

También otra enseñanza que nos trae esta primera lectura es la Señal de la libertad de la Palabra. Como diciendo a aquellas autoridades: "las cadenas de ustedes jamás detendrán el avance del Evangelio." Y así fue en realidad, como viene a demostrarlo el resto de este libro de los Hechos.

Cada vez que vemos o escuchamos en noticias nos damos cuenta todos los criminales que van a la cárcel y el hacinamiento que existe porque las cárceles era para cierta cantidad de presos y ahora has mas de los que deberían tener. Entonces la justicia piensan que la mejor solución es ampliar o construir más cárceles, otros que tengan casa por cárcel.  El verdadero triunfo del sistema de Justicia no es tener muchos criminales en la cárcel, sino es no tener criminales en la cárcel porque no hay criminales. Es lo mismo con el aborto. La gran victoria del aborto es que la gente ni siquiera lo piense en hacerlo. La gran victoria de la corrupción, es que la gente sea honesta y no busque su tajada. La gran victoria de los expendios de drogas, es que la gente ni siquiera piense de dañar su cuerpo consumiendo algún tipo de droga. Si no hubieran criminales no habría cárceles, si la gente no abortara, no existiría ese negocio, si no hubiera corrupción en nuestros países no hubiera tanta gente con hambre y pasando tantas necesidades, si no hubiera personas que les gustara la droga, no existirían los expendios de drogas ni las mafias. Para eso hay que volver a los valores de Cristo. El Cristo resucitado que hace despertar en ti y en mi el deseo de hacer mejor la vida a nuestros hermanos.

Algo que también en esta primera lectura nos regala es que tengamos ánimo a pesar de ver lo que hacen contra la Palabra de Dios y contra los testigos del evangelio.  La Palabra de Dios no está encadenada y finalmente la victoria es del Señor siempre!!!!

Salmo 33 " Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha"

Juan 3,16-21
Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios. El juicio consiste en esto: que la luz vino al mundo, y los hombres prefirieron la tiniebla a la luz, porque sus obras eran malas. Pues todo el que obra perversamente detesta la luz y no se acerca a la luz, para no verse acusado por sus obras. En cambio, el que realiza la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios.
Palabra de Dios


Hoy el evangelio es la continuación de la conversación entre Jesús y Nicodemo. Esta conversación que comenzó así, como una conversación termina en una predicación. Jesús quiere que entendamos cuál es su propósito de su venida a esta tierra. Esto se resume en este versículo “ Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna.”.

Jesús además describe el fruto de su presencia y utiliza una palabra que es un poco complicada para comprender. La palabra es “ Juzgar “. Jesús dice “ Yo no he venido a Juzgar “. pero a renglón seguido dice “ El que no creen en el Hijo de Dios, ya está juzgado “. Desde lo que entendemos del significado de “ Juzgar “, entonces podemos pensar que Jesús es una oferta de perdón, de misericordia, de salvación.  Pero cuando Jesús dice “ Que el que no cree en él ya está juzgado “, que es exactamente lo que nos quiere decir Jesús con esto?

Para comprender un poco mejor esto, la palabra juicio y crisis en griego se utiliza la misma palabra. Esto significa que traer juicio a una vida es traer crisis a esa vida. Nos preguntaremos en qué sentido. Solo en las crisis aparece la verdad de una situación, o la verdad de una persona y hay que tomar decisiones. Por ejemplo cuando una empresa entra en crisis financiera, lo primero que comienzan a evaluar en que se ha invertido la plata, en que se han hecho gastos necesarios o por el contrario gastos inoficiosos. Ante la crisis hay que tomar decisiones como rebajar algunos costos, reducir personal, reducir o quitar algunos presupuesto de ciertas áreas. Así pues la crisis revela una verdad y a la vez invita a tomar una decisión.

Si aplicamos esto a la presencia de Cristo en la tierra ahora podemos comprender qué significa rechazar la salvación que nos ofrece Cristo. Retomando la lectura  “ Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna “, Dios nos está ofreciendo una oferta de salvación y Cristo en vez de traernos una crisis lo que hace es invitarnos a aceptar esa posibilidad de salvación para sacarnos de nuestras crisis.

Cuando nuestro corazón está dividido interiormente, cuando no sabemos qué camino tomar,  encontrarnos con Cristo es encontrarnos con esa salvación. En ese sentido Cristo me saca de la crisis. Por eso Jesús dice “ No he venido a juzgarte “, lo que se refiere a que no ha venido a empeorar tu situación sino todo lo contrario para sacarte de esa situación de tristeza, de soledad, de angustia, de desamor, de desesperanza. 

Ahora bien qué pasa si la persona rechaza esa oferta de Cristo? ahi si vas a encontrar tu verdadera crisis,  porque vas a encontrar tu verdad más espantosa y además te vas a dar cuenta que has tomado las peores decisiones. 

Jesús hoy acepto con gratitud que entres a mi corazón para que me ayudes a salir de las crisis por las que a veces vivo. Dame al gracia de la humildad para aceptar tu ayuda y que por tu misericordia no permitas que te rechace porque si lo hago ahi si que voy a encontrar la verdadera crisis, la verdadera crisis es encontrar la verdad espantosa que hay en mi y retomar lo peor de mi viviendo en el camino de las malas decisiones. Amen.

Dios te bendiga

Alabado sea Jesucristo!!!



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Que la paz y el Amor del Señor permanezca en tu corazón como en el mio...
     Sandra Yudy Zapata Escudero

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Santa MIsa de hoy


Lectio Divina

CRISTO VIVE EN SU IGLESIA
 
Es indudable, queridos hermanos, que la naturaleza humana fue asumida tan íntimamente por el Hijo de Dios que no sólo en él, que es el primogénito de toda criatura sino también en todos sus santos, no hay más que un solo Cristo; pues, del mismo modo que la cabeza no puede separarse de los miembros, tampoco los miembros de la cabeza.
Aunque no es propio de esta vida, sino de la eterna, el que Dios lo sea todo en todos, no por ello deja de ser ahora el Señor huésped, inseparable de su templo que es la Iglesia, de acuerdo con lo que él mismo prometió al decir: Sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo.
Por ello, todo cuanto el Hijo de Dios hizo y enseñó para la reconciliación del mundo, no sólo podemos conocerlo por la historia de los acontecimientos pasados, sino también sentirlo en la eficacia de las obras presentes.

Por obra del Espíritu Santo nació él de una Virgen; y por obra del mismo Espíritu Santo fecunda también su Iglesia pura, a fin de que, a través del bautismo, dé a luz a unamultitud innumerable de hijos de Dios, de quienes está escrito: Éstos no han nacido de sangre, ni de amor carnal, ni de amor humano, sino de Dios.
Él es aquel vástago en quien fue bendecida la descendencia de Abrahán y por quien la adopción filial se extendió a todos los pueblos, llegando por ello Abrahán a ser el padre de todos los hijos nacidos, no de la carne, sino de la fe en la promesa.
Él es también quien, sin excluir a ningún pueblo, ha reunido en una sola grey las santas ovejas de todas las naciones que hay bajo el cielo, realizando cada día lo que prometió cuando dijo: Tengo, además, otras ovejas que no son de este redil; también a esas las tengo que traer, y escucharán mi voz y habrá un solo rebaño, un solo pastor.
Porque, si bien fue a Pedro a quien dijo principalmente: Apacienta mis ovejas, sólo el Señor es quien controla el cuidado de todos los pastores, y alimenta a los que acuden a la roca de su Iglesia con tan abundantes y regados pastos, que son innumerables las ovejas que, fortalecidas con suculencia de su amor, no dudan en morir por el nombre del pastor, como el buen Pastor se dignó ofrecer su vida por sus ovejas.
Es él también aquel en cuya pasión participa no sólo la gloriosa fortaleza de los mártires, sino también la fe de todos los que renacen en el bautismo.
Por este motivo la Pascua del Señor se celebra legítimamente con ázimo de sinceridad y de verdad si, desechado el fermento de la antigua malicia, la nueva criatura se embriaga y nutre del mismo Señor. Porque la participación del cuerpo y de la sangre de Cristo no hace otra cosa sino convertirnos en lo que recibimos: y seamos portadores, en nuestro espíritu y en nuestra carne, de aquel en quien y con quien hemos sido muertos, sepultados y resucitados.

Responsorio Jn 10, 14; Ez 34, 11. 13

R. Yo soy el buen Pastor, * y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí. Aleluya.
V. Yo mismo buscaré mis ovejas y seguiré sus huellas, y las sacaré de entre los pueblos y
las apacentaré.
R. Yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí. Aleluya.

Oración

Oremos:
Al revivir nuevamente este año el misterio pascual, en el que la humanidad recobra la dignidad perdida y adquiere la esperanza de la resurrección futura, te pedimos, Señor de clemencia, que el misterio celebrado en la fe se actualice siempre en el amor. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

Déjate iluminar para que puedas iluminar a otros con la Luz de Dios.

  Déjate iluminar para que puedas iluminar a otros con la Luz de Dios. Primera lectura Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pablo a ...