miércoles, 8 de julio de 2020

Laudes 7 de Julio

LA SABIDURÍA DE DIOS NOS MEZCLÓ SU VINO Y PUSO SU MESA

La Sabiduría se ha construido su casa. La Potencia personal de Dios Padre se preparó como casa propia todo el universo, en el que habita por su poder, y también lo preparó para aquel que fue creado a imagen y semejanza de Dios y que consta de una naturaleza en parte visible y en parte invisible.

Plantó siete columnas. Al hombre creado de nuevo en Cristo, para que crea en él y observe sus mandamientos, le ha dado los siete dones del Espíritu Santo; con ellos, estimulada la virtud por el conocimiento y recíprocamente manifestado el conocimiento por la virtud, el hombre espiritual llega a su plenitud, afianzado en la perfección de la fe por la participación de los bienes espirituales.

Y así, la natural nobleza del espíritu humano queda elevada por el don de fortaleza, que nos predispone a buscar con fervor y a desear los designios divinos, según los cuales ha sido hecho todo; por el don de consejo, que nos da discernimiento para distinguir entre los falsos y los verdaderos designios de Dios, increados e inmortales, y nos hace meditarlos y profesarlos de palabra al darnos la capacidad de percibirlos; y por el don de entendimiento, que nos ayuda a someternos de buen grado a los verdaderos designios de Dios y no a los falsos.

Ha mezclado el vino en la copa y ha puesto la mesa. Y en el hombre que hemos dicho, en el cual se hallan mezclados como en una copa lo espiritual y lo corporal, la Potencia personal de Dios juntó a la ciencia natural de las cosas el conocimiento de ella como creadora de todo; y este conocimiento es como un vino que embriaga con las cosas que atañen a Dios. De este modo, alimentando a las almas en la virtud por sí misma, que es el pan celestial, y embriagándolas y deleitándolas con su instrucción, dispone todo esto a manera de alimentos destinados al banquete espiritual, para todos los que desean participar del mismo.

Ha despachado a sus criados para que anuncien el banquete. Envió a los apóstoles, siervos de Dios, encargados de la proclamación evangélica, la cual, por proceder del Espíritu, es superior a la ley escrita y natural, e invita a todos a que acudan a aquel en el cual, como en una copa, por el misterio de la encarnación tuvo lugar una mezcla admirable de la naturaleza divina y humana, unidas en una sola persona, aunque sin confundirse entre sí. Y clama por boca de ellos: «El insensato, que venga a mí. El insensato, que piensa en su interior que no hay Dios, renunciando a su impiedad, acérquese a mí por la fe, y sepa que yo soy el Creador y Señor de todas las cosas.»

Y dice: Quiero hablar a los faltos de juicio: Venid a comer de mi pan y a beber el vino que he mezclado. Y, tanto a los faltos de obras de fe como a los que tienen el deseo de una vida más perfecta, dice: «Venid, comed mi cuerpo, que es el pan que os alimenta y fortalece; bebed mi sangre, que es el vino de la doctrina celestial que os deleita y os diviniza; porque he mezclado de manera admirable mi sangre con la divinidad, para vuestra salvación.»

RESPONSORIO    Pr 9, 1-2; Jn 6, 57

R. La Sabiduría se ha construido su casa, plantando siete columnas; * ha preparado el banquete, ha mezclado el vino y puesto la mesa.
V. «El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí, y yo en él», dice el Señor.
R. Ha preparado el banquete, ha mezclado el vino y puesto la mesa.

ORACIÓN.

OREMOS,
Oh Dios, que por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída, conserva a tus fieles en continua alegría y concede los gozos del cielo a quienes has librado de la muerte eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén

Santa Misa


martes, 7 de julio de 2020

Cuida tus sentidos, lo que ves, lo que escuchas, lo que tocas, lo que hablas… porque al final permanecerá lo que tú alimentes en tu corazón.

 
Oseas 8, 4-7. 11. 13
Así dice el Señor: "Se nombraron reyes en Israel sin contar conmigo, se nombraron príncipes sin mi aprobación. Con su plata y su oro se hicieron ídolos para su perdición. Hiede tu novillo, Samaria, ardo de ira contra él. ¿Cuándo lograréis la inocencia? Un escultor lo hizo, no es dios, se hace añicos el novillo de Samaria.
Siembran viento y cosechan tempestades; las mieses no echan espiga ni dan grano, y, si lo dieran, extraños lo devorarían. Porque Efraín multiplicó sus altares para pecar, para pecar le sirvieron sus altares. Aunque les dé multitud de leyes, las consideran como de un extraño. Aunque inmolen víctimas en mi honor y coman la carne, al Señor no le agradan. Tiene presente sus culpas y castigará sus pecados: tendrán que volver a Egipto."
Palabra de Dios


Salmo 113B " Israel confía en el Señor"
Mateo 9, 32-38
En aquel tiempo llevaron a Jesús un endemoniado mudo. Echó el demonio, y el mudo habló. La gente decía admirada: "Nunca se había visto en Israel cosa igual". En cambio, los fariseos decían: "Este echa los demonios con el poder del jefe de los demonios". Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el evangelio del Reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, "como ovejas que no tienen pastor". Entonces dijo a sus discípulos: "La mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies".
Palabra del Señor


La primera lectura vemos que el profeta Oseas está denunciando cuatro cosas. El pueblo toma decisiones como nombrar reyes y príncipes sin contar con Dios, además hacen ídolos con oro y plata para su perdición, su terquedad y sordera para escuchar la voz de Dios y la ofrenda que es solo de ritualismos porque es un culto vacío.  

Estas exhortaciones del profeta Oseas que nos traen para nuestra vida? Estas denuncias caen bien en nuestro tiempo. Vamos a mirar cada una de ellas.
De alguna manera el ser humano siente admiración y empatía por algunas personalidades del mundo de la farándula o del espectáculo. Personas reconocidas, influenciadores, modelos a seguir para su vida. Cual es el problema? la persona que tienes al frente y quien tanto admiras se vuelve un referente para ti, lo que significa que vas a terminar como ellos, pensando como ellos, actuando como ellos, hablando como ellos. Te has preguntado a quienes siguen tus hijos en redes sociales? Realmente esas personas son buenos influenciadores para tus hijos? Recuerdo una imagen de hace años atrás cuando la princesa del Pop Britney Spears y Madonna en un concierto se dieron un beso en la boca, cuantas personas lo vieron? los jóvenes que pensaron acerca de esto? fácilmente algunos dijeron “ Está bien porque ellas lo hicieron”.
Otras personalidades de la farándula por ejemplo están a favor del aborto y promueven estas campañas, ellos al ser influenciadores terminan manipulando las mentes de nuestros jóvenes y niñas. Hay otros que están encarnizados en desacreditar a la iglesia, entre mas escandalo y amarillismo hay, la noticia es mucho mejor.

Dicen que la Política y la religión no van juntas. Que diferente seria si nuestros gobiernos tuvieran vida espiritual cristiana y fuera coherentes con lo que dicen ser, ser cristianos. Si ellos se dejaran guiar por el Espíritu Santo de Dios seguramente se esforzarian para hacer la voluntad de Dios. Las leyes humanas oprimen, son injustas, en el fondo son movidas para propia conveniencia. No olvidemos lo que dice la lectura a renglón seguido “ Siembran viento y cosechan tempestades “. Cuántas veces cuando vamos a tomar decisiones serias en nuestra vida lo primero que hacemos es sacar a Dios en la toma de decisión. Te has preguntado… Oras a Dios cuando escoges tus amistades, cuando vas a decidir cuál va ser tu carrera profesional, o cuando vas a comenzar una relacion con alguien, o cuando vas a cambiar de trabajo, o en qué ministerio de la Iglesia deberías servir, o el dinero que ganas en qué invertirlo? . Bien lo dice la lectura “ Siembran viento y cosechan tempestades “ . Cuando las cosas nos salen mal somos expertos en buscar culpables y echarle la culpa a Dios. Aprende a ser responsable de tus actos y déjate de cubrir con una religiosidad que vive solo de apariencias. Más bien desarrolla la habilidad del discernimiento.

Otra exhortación que nos hace el profeta Oseas es que muchos ritualismos vacíos, mucho fariseísmo. Muchos se esconden bajo la imagen del ritualismo y la religiosidad. Pero en su corazón aun hay envidia, celos, son expertos en crear discordias y divisiones. Las prácticas religiosas son importantes pero ellas me deben llevar a elevar el alma a la santidad, donde me esfuerzo por vivir en comunión con Dios y con mis hermanos.  

En el evangelio se nos presenta tres aspectos del ministerio de Jesús, Jesús es calumniado, es compasivo y es profeta. Jesús a pesar de recibir calumnias no se acobarda, no es agresivo, y no detiene su compasión. Jesús es profeta porque anuncia la buena noticia y denuncia el mal. Sus detractores quieren desacreditarlo y desanimarlo en su ministerio porque ellos están movidos por el odio. En cambio Jesús está motivado por el amor. Ambos, el odio y el amor se sienten en las entrañas. Al final permanecerá el que tú alimentes.  

Mi amado Jesús, al caer la tarde y al hacer mi examen de conciencia debo de reconocer las veces en que movido por el orgullo, la vanidad y la necedad he tomado decisiones sin contar contigo y luego trato de justificar mis errores echándole la culpa a los demás o a ti mismo, preguntándote… Dónde estabas Dios en este momento en que más te necesitaba? . Perdoname por no asumir la responsabilidad en mis actos, por las veces que quiero cubrir mi miseria con una religiosidad que vive solo de apariencias. Rompe con tu poder el fariseísmo, la mentira, los ídolos que he creado por causa de mi autosuficiencia, donde pretendo ser dios, y esa terquedad ha hecho que no escuche Tu voz. Dame la gracia de reconocerte como mi amo y mi Señor de mi vida quien alimenta mi alma sedienta, Amen.

Dios te bendiga,

Alabado sea Jesucristo por siempre sea alabado!!!
LOS DE FUERA, LO QUIERAN O NO, SON HERMANOS NUESTROS

Hermanos, os exhortamos vivamente a que tengáis caridad, no sólo para con vosotros mismos, sino también para con los de fuera, ya se trate de los paganos, que todavía no creen en Cristo, ya de los que están separados de nosotros, que reconocen a Cristo como cabeza, igual que nosotros, pero están divididos de su cuerpo. Deploremos, hermanos, su suerte, sabiendo que se trata de nuestros hermanos. Lo quieran o no, son hermanos nuestros. Dejarían de serlo si dejaran de decir: Padre nuestro.

Dijo de algunos el profeta: A los que os dicen: «No sois hermanos nuestros», decidles: «Sois hermanos nuestros.» Atended a quiénes se refería al decir esto. ¿Por ventura a los paganos? No, porque, según el modo de hablar de las Escrituras y de la Iglesia, no los llamamos hermanos. ¿Por ventura a los judíos, que no creyeron en Cristo?

Leed los escritos del Apóstol y veréis que cuando dice «hermanos» sin más, se refiere únicamente a los cristianos: Y tú, ¿cómo juzgas a tu hermano?, o ¿por qué desprecias a tu hermano? Y dice también en otro lugar: Vosotros hacéis injusticias y despojáis, y esto con hermanos. Esos, pues, que dicen: «No sois hermanos nuestros», nos llaman paganos. Por esto quieren bautizarnos de nuevo, pues dicen que nosotros no tenemos lo que ellos dan. Por esto es lógico su error, al negar que nosotros somos sus hermanos. Mas, ¿por qué nos dijo el profeta: Decidles: «Sois hermanos nuestros», sino porque admitimos como bueno su bautismo y por esto no lo repetimos? Ellos, al no admitir nuestro bautismo, niegan que seamos hermanos suyos; en cambio nosotros, que no repetimos su bautismo, porque lo reconocemos igual al nuestro, les decimos: Sois hermanos nuestros.

Si ellos nos dicen: «¿Por qué nos buscáis, para qué nos queréis?», les respondemos: Sois hermanos nuestros. Si dicen: «Apartaos de nosotros, no tenemos nada que ver con vosotros», nosotros sí que tenemos que ver con ellos: si reconocemos al mismo Cristo, debemos estar unidos en un mismo cuerpo y bajo una misma cabeza.

Os conjuramos, pues, hermanos, por las entrañas de caridad, con cuya leche nos nutrimos, con cuyo pan nos fortalecemos, os conjuramos por Cristo nuestro Señor, por su mansedumbre, a que usemos con ellos de una gran caridad, de una abundante misericordia, rogando a Dios por ellos, para que les dé finalmente un recto sentir, para que reflexionen y se den cuenta que no tienen en absoluto nada que decir contra la verdad; lo único que les queda es la enfermedad de su animosidad, enfermedad tanto más débil cuanto más fuerte se cree. Oremos por los débiles, por los que juzgan según la carne, por los que obran de un modo puramente humano, que son, sin embargo, hermanos nuestros, pues celebran los mismos sacramentos que nosotros, aunque no con nosotros, que responden un mismo Amén que nosotros, aunque no con nosotros; prodigad ante Dios por ellos lo más entrañable de vuestra caridad.

RESPONSORIO    Cf. Ef 4, 1. 3-4

R. Os ruego, por el Señor, que andéis como pide la vocación a la que habéis sido convocados. * Esforzaos por mantener la unidad del Espíritu, con el vínculo de la paz.
V. Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como una sola es la meta de la esperanza en la vocación a la que habéis sido convocados.
R. Esforzaos por mantener la unidad del Espíritu, con el vínculo de la paz.

ORACIÓN.

OREMOS,
Oh Dios, que por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída, conserva a tus fieles en continua alegría y concede los gozos del cielo a quienes has librado de la muerte eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén

lunes, 6 de julio de 2020

Jesús nos lleva al desierto, porque es allí donde podemos escuchar su voz que nos habla al corazón.

Jesús nos lleva al desierto, porque es allí donde podemos escuchar su voz que nos habla al corazón.

Oseas 2, 16. 17b-18. 21-22
Así dice el Señor: "Yo la cortejaré, me la llevaré al desierto, le hablaré al corazón. Y me responderá allí como en los días de su juventud, como el día en que la saqué de Egipto. Aquel día -oráculo del Señor-, me llamará Esposo mío, no me llamará Ídolo mío. Me casaré contigo en matrimonio perpetuo, me casaré contigo en derecho y justicia, en misericordia y compasión, me casaré contigo en fidelidad, y te penetrarás del Señor."
Palabra de Dios

Salmo 144 " El Señor es clemente y misericordioso"

Mateo 9, 18-26 En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo: "Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá". Jesús lo siguió con sus discípulos. Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que, con sólo tocarle el manto, se curaría. Jesús se volvió, y al verla le dijo: "¡Animo, hija! Tu fe te ha curado. Y en aquel momento quedó curada la mujer. Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo: "¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida". Se reían de él. Cuando echaron a la gente, entró él, cogió la niña de la mano, y ella se puso en pie. La noticia se divulgó por aquella comarca.
Palabra del Señor

El profeta Oseas nos da una enseñanza particular. Su esposa es infiel, su amor no ha sido entendido y correspondido y es por eso que su propia vida es la referencia de su profecía. Óseas, por consiguiente, sabe de qué habla cuando compara a Dios con el Esposo y al pueblo con la Esposa: él conoce qué es padecer un amor defraudado.

Este Esposo, que es Dios, quiere recuperar a su Amada. Está dispuesto a perdonarla y a despertar en ella un amor renovado que deje atrás los tiempos del amor defraudado. ¿Cómo lograrlo? Hay una evocación que viene del pasado en el desierto, donde el pueblo dependía sólo de Dios y no había espacio para ídolos ni para infidelidades. El desierto será entonces el lugar apropiado para recuperar el amor primero.
Pero …. Qué es el desierto? El desierto es la soledad, es donde tu te encuentras contigo mismo, cuando empiezas a reflexionar de tu propia vida, el desierto te ayuda a entrar en lo profundo de tu corazón y a descubrir quien realmente eres. En el desierto es escuchar la voz de Dios, es el lugar donde Dios nos habla.

Jesús estuvo en el desierto y cuando nosotros estamos en el desierto Él mismo nos acompaña, es una gracia que Él nos ofrece para purificar y renovar nuestra fe. No tengamos miedo o rechacemos los momentos de silencio y soledad de nuestra vida. Más bien, abandonarnos en las manos de Dios y confiemos que en los momentos de gracia son los pequeños desiertos donde Dios sigue cumpliendo lo que anunció por boca de Oseas, el profeta que sabía del dolor de amar a fondo.

El evangelio nos trae dos milagros, una mujer curada y una niña resucitada. Mientras la mujer tiene una fe que podríamos llamar con dudas, porque no le hablo a Jesús sino que más bien le tocó el manto. Si notamos en otros pasajes de la Biblia algunos enfermos se acercan a Jesús pidiendo Sanacion y Liberacion, esta mujer se acerca silenciosamente a Jesús y le toca el borde de su manto pensando que, con sólo tocarle el manto, se curaría. Jesús se volvió, y al verla le dijo: "¡Animo, hija! Tu fe te ha curado. Jesús al decirle “ ánimo Hija!, es decir “ creeme, no tengas dudas, confia en mi”. Jesús a veces necesita ese poquito de fe en nosotros para sanarte.

Ahora bien en el caso de la niña resucitada depende de la fe que otros tienen y que los ha llevado a rogar por ella. Mientras la fe inicial unida a la humildad de la mujer, Jesús la perfecciona, es decir, la lleva del simple milagro al encuentro personal con él. Le otorga en realidad más de lo que ella esperaba: no sólo la salud sino la presencia de aquel que la otorga, el mismo Cristo. En cambio en el caso de la niña, Jesús toma la Fe del papá que a pesar de ver a su hija muerta no vacila o duda de su fe, es aquí donde Jesús lo sostiene con una promesa muy bella aunque muy difícil: "la niña no está muerta; está dormida." Porque Jesús dice : no está muerta sino dormida? . La palabra muerte es para todo aquello que el pecado hace en y con nuestra vida. Y esa fe fuerte de este hombre triunfa y es por eso que la vida se restablece y la alabanza viene a reemplazar a los lamentos.

Mi amado Jesús, hoy es un tiempo favorable para que me lleves a la soledad y poder escuchar tu voz que me quiere hablar al corazón. Desde Tu misericordia me vas llevando hacia ti porque no me quieres perder. Háblame no solo al oído sino al corazón para poder descubrir realmente quien soy y de donde he salido. Dame la gracia de no escapar a este tiempo de gracia que me ofreces. Tu sabes Señor que tengo Fe, quizás una fe con dudas, con preguntas, pero si la fe está unida a un corazón humilde, Tu no solo me sanaras de mi herida sino que además harás algo mayor en mi como es un encuentro personal contigo, que eso es lo que realmente necesito.Tómame Señor y resucita en mí lo que está muerto porque quiero estar realmente vivo, Amen.

Dios te bendiga,

Alabado sea Jesucristo por siempre sea alabado!!! --

  † Que la paz y el Amor del Señor permanezca en tu corazón como en el mio...
     Sandra Yudy Zapata Escudero
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Laudes 7 de Julio

BUSQUE CADA UNO NO SÓLO SU PROPIO INTERÉS, SINO TAMBIÉN EL DE LA COMUNIDAD

Escrito está: Juntaos con los santos, porque los que se juntan con ellos se santificarán. Y otra vez, en otro lugar, dice: Con el hombre inocente serás inocente; con el elegido serás elegido, y con el perverso te pervertirás. Juntémonos, pues, con los inocentes y justos, porque ellos son elegidos de Dios. ¿A qué vienen entre vosotros contiendas y riñas, banderías, escisiones y guerras? ¿O es que no tenemos un solo Dios y un solo Cristo y un solo Espíritu de gracia que fue derramado sobre nosotros? ¿No es uno solo nuestro llamamiento en Cristo? ¿A qué fin desgarramos y despedazamos los miembros de Cristo y nos sublevamos contra nuestro propio cuerpo, llegando a tal punto de insensatez que nos olvidamos de que somos los unos miembros de los otros?

Acordaos de las palabras de Jesús, nuestro Señor. El dijo, en efecto: ¡Ay de aquel hombre! Más le valiera no haber nacido, que escandalizar a uno solo de mis escogidos. Mejor le fuera que le colgaran una piedra de molino al cuello y lo hundieran en el mar, que no extraviar a uno solo de mis escogidos. Vuestra escisión extravió a muchos, desalentó a muchos, hizo dudar a muchos, nos sumió en la tristeza a todos nosotros. Y, sin embargo, vuestra sedición es contumaz.

Tomad en vuestra mano la carta del bienaventurado Pablo apóstol. ¿Cómo os escribió en los comienzos del Evangelio? A la verdad, divinamente inspirado, os escribió acerca de sí mismo, de Cefas y de Apolo, como quiera que ya desde entonces fomentabais las parcialidades. Mas aquella parcialidad fue menos culpable que la actual, pues al cabo os inclinabais a apóstoles acreditados por Dios y a un hombre acreditado por éstos.

Arranquemos, pues, con rapidez ese escándalo y postrémonos ante el Señor, suplicándole con lágrimas sea propicio con nosotros, nos reconcilie consigo y nos restablezca en el sagrado y puro comportamiento de nuestra fraternidad. Porque ésta es la puerta de la justicia, abierta para la vida, conforme está escrito: Abridme las puertas de la justicia, y entraré para dar gracias al Señor. Ésta es la puerta del Señor: los justos entrarán por ella. Ahora bien, siendo muchas las puertas que están abiertas, ésta es la puerta de la justicia, a saber: la que se abre en Cristo. Bienaventurados todos los que por ella entraren y enderezaren sus pasos en santidad y justicia, cumpliendo todas las cosas sin perturbación. Enhorabuena que uno tenga carisma de fe, que otro sea poderoso en explicar los conocimientos, otro sabio en el discernimiento de discursos, otro casto en su conducta. El hecho es que cuanto mayor parezca uno ser, tanto más debe humillarse y buscar no sólo su propio interés, sino también el de la comunidad.

RESPONSORIO    1Co 9, 19. 22; Jb 29, 15-16

R. Siendo libre en todo, me he hecho esclavo de todos. Me he hecho débil con los débiles. * Me he hecho todo para todos, para salvarlos a todos.
V. Yo era ojos para el ciego y pies para el cojo; yo era padre de los pobres.
R. Me he hecho todo para todos, para salvarlos a todos.

ORACIÓN.

OREMOS,
Oh Dios, que por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída, conserva a tus fieles en continua alegría y concede los gozos del cielo a quienes has librado de la muerte eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén

domingo, 5 de julio de 2020

Laudes 5 Julio

MI SACRIFICIO ES UN ESPÍRITU QUEBRANTADO

Yo reconozco mi culpa, dice el salmista. Si yo la reconozco, dígnate tú perdonarla. No tengamos en modo alguno la presunción de que vivimos rectamente y sin pecado. Lo que atestigua a favor de nuestra vida es el reconocimiento de nuestras culpas. Los hombres sin remedio son aquellos que dejan de atender a sus propios pecados para fijarse en los de los demás. No buscan lo que hay que corregir, sino en qué pueden morder. Y, al no poderse excusar a sí mismos, están siempre dispuestos a acusar a los demás. No es así cómo nos enseña el salmo a orar y dar a Dios satisfacción, ya que dice: Pues yo reconozco mi culpa, tengo presente mi pecado. El que así ora no atiende a los pecados ajenos, sino que se examina a sí mismo, y no de manera superficial, como quien palpa, sino profundizando en su interior. No se perdona a sí mismo, y por esto precisamente puede atreverse a pedir perdón.

¿Quieres aplacar a Dios? Conoce lo que has de hacer contigo mismo para que Dios te sea propicio. Atiende a lo que dice el mismo salmo: Los sacrificios no te satisfacen, si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. Por tanto, ¿es que has de prescindir del sacrificio? ¿Significa esto que podrás aplacar a Dios sin ninguna oblación? ¿Qué dice el salmo? Los sacrificios no te satisfacen, si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. Pero continúa y verás que dice: Mi sacrificio es un espíritu quebrantado, un corazón quebrantado y humillado tú no lo desprecias. Dios rechaza los antiguos sacrificios, pero te enseña qué es lo que has de ofrecer. Nuestros padres ofrecían víctimas de sus rebaños, y éste era su sacrificio. Los sacrificios no te satisfacen, pero quieres otra clase de sacrificios.

Si te ofreciera un holocausto -dice-, no lo querrías. Si no quieres, pues, holocaustos, ¿vas a quedar sin sacrificios? De ningún modo. Mi sacrificio es un espíritu quebrantado, un corazón quebrantado y humillado tú no lo desprecias. Éste es el sacrificio que has de ofrecer. No busques en el rebaño, no prepares navíos para navegar hasta las más lejanas tierras a buscar perfumes. Busca en tu corazón la ofrenda grata a Dios. El corazón es lo que hay que quebrantar. Y no temas perder el corazón al quebrantarlo, pues dice también el salmo: Oh Dios, crea en mí un corazón puro. Para que sea creado este corazón puro, hay que quebrantar antes el impuro.

Sintamos disgusto de nosotros mismos cuando pecamos, ya que el pecado disgusta a Dios. Y, ya que no estamos libres de pecado, por lo menos asemejémonos a Dios en nuestro disgusto por lo que a él le disgusta. Así tu voluntad coincide en algo con la de Dios, en cuanto que te disgusta lo mismo que odia tu Hacedor.

RESPONSORIO   

R. Mis pecados, Señor, se han clavado en mí como saetas; pero antes de que en mí produzcan llagas, * sáname, Señor, con el remedio de la penitencia.
V. Crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme.
R. Sáname, Señor, con el remedio de la penitencia.

OREMOS,
Oh Dios, que por medio de la humillación de tu Hijo levantaste a la humanidad caída, conserva a tus fieles en continua alegría y concede los gozos del cielo a quienes has librado de la muerte eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén

Déjate iluminar para que puedas iluminar a otros con la Luz de Dios.

  Déjate iluminar para que puedas iluminar a otros con la Luz de Dios. Primera lectura Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pablo a ...