miércoles, 7 de octubre de 2020

Sabías que … el Santo Rosario es un poderoso instrumento de oración, de crecimiento espiritual y además de misión?



Gálatas 2, 1-2.7-14
Hermanos:
Transcurridos catorce años, subí otra vez a Jerusalén en compañía de Bernabé, llevando también a Tito.
Subí por una revelación.
Les expuse el Evangelio que predico a los gentiles, aunque en privado, a los más representativos, por si acaso mis afanes de entonces o de antes eran vanos.
Al contrario, vieron que Dios me ha encargado de anunciar el Evangelio a los gentiles, como a Pedro de anunciarlo a los judíos; el mismo que capacita a Pedro para su misión entre los judíos me capacita a mí para la mía entre los gentiles.
Reconociendo, pues, el don que he recibido, Santiago, Pedro y Juan, considerados como columnas, nos dieron la mano a Bernabé y a mí en señal de solidaridad, de acuerdo en que nosotros fuéramos a los gentiles y ellos a los judíos.
Una sola cosa nos pidieron: que nos acordáramos de sus pobres, esto lo he tomado muy a pecho.
Pero cuando Pedro llegó a Antioquia, tuve que encararme con él, porque era reprensible.
Antes de que llegaran ciertos individuos de parte de Santiago, comía con los gentiles; pero cuando llegaron aquéllos, se retrajo y se puso aparte, temiendo a los partidarios de la circuncisión.
Los demás judíos lo imitaron en esta simulación, tanto que el misino Bernabé se vio arrastrado con ellos a la simulación.
Ahora que, cuando yo vi que su conducta no cuadraba con la verdad del Evangelio, le dije a Pedro delante de todos:
-«Si tú, siendo judío, vives a lo gentil y no a lo judío, ¿cómo fuerzas a los gentiles a las prácticas judías?»
Palabra de Dios


En esta primera lectura vemos una realidad que aún se presenta dentro de la misma Iglesia, hay discusión y desavenencias dentro de los mismos miembros de la Iglesia. Estas controversias para algunos no deberían de existir, pero en verdad claro que pueden existir y hasta bueno que existan porque nos exhortan a cada uno de nosotros cómo estamos llevando el evangelio. Después de todo, también después de una discusión algo bueno puede salir de allí.

Pablo reconoce la autoridad de los apóstoles a los que llama "columnas." Más interesante aún notar su motivación interior y personal: "no sea que tanto entonces como ahora me estuviera esforzando inútilmente." Esas palabras indican la convicción de un hombre que sabe que apartarse de la comunión con la Iglesia es "esforzarse inútilmente." Se pueden lograr cosas pero será esfuerzo perdido en buena parte. A la larga, el que no edifica junto a los apóstoles no edifica para Cristo. Volvamos a decir esto “ el que no edifica junto a los apóstoles no edifica para Cristo “. Recuerdan en Hebreos 5:8 donde dice “ Así que Cristo, a pesar de ser Hijo, sufriendo aprendió lo que es la obediencia “.

Una de las cosas que me asombro al llegar a Canadá fue que algunos que decían “ Ser Católicos “, en vez de ponerse al servicio de la Iglesia Católica prefirieron abrir sus propias iglesias, dañando y desvirtuando la verdad. uno que ve en esas personas, la falta de humildad. En sus corazones hay soberbia y necedad prefieren ajustar el evangelio a su bolsillo, a su medida, a sus intereses y esa desobediencia llega a tal punto de no edificar para Cristo sino para edificar para ellos mismos. Pero también podemos decir que dentro de la misma Iglesia Católica hay aquellos que niegan al diablo, que de alguna manera menosprecian a la Virgen Maria, que más bien se callan y no participan de ciertas cosas que son injustas y que oprimen porque no quieren entrar en problemas. Hay que denunciar la mentira, la injusticia, la maldad, la deshonestidad. Que sea el Espíritu Santo iluminando nuestra vida para actuar como Dios quiere que actuemos y así cumplir su Santa Voluntad.  

Salmo 116 " Id al mundo entero y proclamad el Evangelio"

Lucas 11, 1-4
Una vez que estaba Jesús orando en cierto lugar, cuando terminó, uno de sus discípulos le dijo: -«Señor, enséñanos a orar, como Juan enseñó a sus discípulos.» Él les dijo:
-«Cuando oréis decid: "Padre, santificado sea tu nombre, venga tu reino, danos cada día nuestro pan del mañana, perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe algo, y no nos dejes caer en la tentación." »
Palabra del Señor


Una frase del Padre Fray Nelson dice “ Tal vez un Santo Rosario no cambia nada, pero un Santo Rosario cada día lo cambia todo.” . Un día como hoy nuestra Iglesia celebra la fiesta de Nuestra Señora del Rosario.

Voy a dar una breve historia del Santo Rosario. Esto sucede en la Batalla de Lepanto:

En tiempos del Santo Padre Pío V (1566 - 1572), los musulmanes controlaban el Mar Mediterráneo y preparaban la invasión de la Europa cristiana. Los Reyes Católicos de Europa estaban divididos y parecían no darse cuenta del peligro inminente.

El Papa pidió ayuda, pero no le hicieron mucho caso, hasta que el peligro se hizo muy real y la invasión fue certera.

El 17 de septiembre de 1569, pidió que se rezase el Santo Rosario. El 7 de octubre de 1571, se encontraron las dos flotas, la cristiana y la musulmana, en el Golfo de Corinto cerca de la ciudad griega de Lepanto.

La flota cristiana, compuesta por soldados de los Estados Papales de Venecia, Génova y España, comandada por Don Juan de Austria, entró en batalla contra un enemigo muy superior en número y buques de guerra.

Se jugaba el destino de la Europa cristiana. Antes del ataque, las tropas rezaron el Santo Rosario con mucha devoción. La batalla de Lepanto duró hasta altas horas de la tarde, pero al final, los cristianos resultaron victoriosos.

Mientras la contienda transcurría, en Roma el Papa recitaba el Rosario en su capilla. Al salir de la capilla y por aparente inspiración, anunció a todos los presentes, con gran calma, que la Santísima Virgen le había concedido la victoria a los cristianos.

Semanas más tarde llegó finalmente el mensaje de la victoria de parte de Don Juan de Austria, quien desde un principio atribuyó el triunfo cristiano a la poderosa intercesión de Nuestra Señora del Rosario.

Agradecido con la Madre de Dios, el Papa Pío V instituyó la fiesta de Nuestra Señora de las Victorias, y agregó a las Letanías de la Santísima Virgen, el título de "Auxilio de los Cristianos".

Más adelante, el Papa Gregorio III cambió el nombre de la fiesta a la de Nuestra Señora del Rosario.

Ahora entendemos porque el Santo Rosario es un poderoso instrumento de oración, de crecimiento espiritual y además de misión?  
El Rosario tiene el poder de reunir para hacer una oración comunitaria como también es una oración personal. Es una oración en la que se une la oración vocal y la oración mental. El Rosario une los misterios de Cristo y las necesidades de la Iglesia. El Rosario une a las más diversas personas en sus condiciones ya sean mentales y enfermos físicos o espirituales, hay testimonios de liberación, conversión y sanación con el Santo Rosario.  

Decimos que el Rosario es un camino de oración porque nos invita a perseverar. Es de ahí que el Padre Fray Nelson dice que una vez escuchó a alguien decir “ Tal vez un Santo Rosario no cambia nada, pero un Santo Rosario cada día lo cambia todo “. Hace un año cuando trajeron las reliquias del Padre Pío de Pietrelcina a Regina, tuve una experiencia maravillosa cuando empecé a rezar el Rosario en la Catedral y al día siguiente en el colegio Miller High School. Mis lagrimas brotaban de una manera que no podía controlarlas, el nudo en la garganta y un ardor en mi corazón.  Recuerdo lo que dice el santo Padre y algunos santos “ Dios a quien lo quiere santo lo hace fervoroso del Santo Rosario “. Diosidencias porque San Pio amaba rezar el Rosario, dicen que el rezaba muchos Rosarios en el día.  Después de esa hermosa experiencia que tuve frente a las reliquias del Santo Padre Pio,  cada Rosario que rezo es especial, diferente, me trae paz, alegría, gozo.

Decimos que el Rosario es crecimiento espiritual porque en él recorremos la vida de Cristo con los ojos de Maria. Algunos creen que el centro del Rosario es Maria lo cual es falso, en el centro de Maria está Cristo y los misterios Gozosos, Luminosos, Dolorosos, y de Gloria nos hablan de la vida de Cristo y esto está en la misma escritura.

El Rosario nos lleva a la misión, porque a donde vayamos, no importa en qué idioma hablas, es una oración en común como el Padre Nuestro. Con la ventaja que el Santo Rosario la melodía se identifica fácilmente más que el Padre Nuestro. Esa bella melodía a la virgen te invita a unirte a otros sin importar que lo recen en otro idioma, pero todos saben que están rezando al unísono, pidiendo a nuestra Madre la Virgen Santísima su intersección ante su Hijo Jesucristo.  

Gracias Padre Celestial por el Santo Rosario y ayúdanos a amar, respetar y cuidar a Nuestra Señora la Virgen Maria.

Reza el Rosario unidos a tu familia en el dia de hoy, con amor, con fervor, con alegría.

Dios te bendiga,


¡¡¡Alabado sea Jesucristo por siempre sea alabado!!!



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† Que la paz y el Amor del Señor permanezca en tu corazón como en el mio...
     Sandra Yudy Zapata Escudero

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Santa Misa de hoy


Lectio Divina Oct 7

 CONVIENE MEDITAR LOS MISTERIOS DE SALVACIÓN

 

El hijo, en ti engendrado, será santo, será Hijo de Dios. ¡La fuente de la sabiduría, la Palabra del Padre en las alturas! Esta Palabra, por tu mediación, Virgen santa, se hará carne, de manera que el mismo que afirma: Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí podrá afirmar igualmente: Procedo y vengo del Padre.

 

Ya al comienzo de las cosas -dice el Evangelio- existía la Palabra. Manaba ya la fuente, pero hasta entonces sólo dentro de sí misma. Y continúa el texto Sagrado: Y la Palabra estaba con Dios, es decir, morando en la luz inaccesible; y el Señor decía desde el principio: Mis designios son de paz y no de aflicción. Pero tus designios están escondidos en ti, y nosotros no los conocemos; porque, ¿quién había penetrado la mente del Señor?, o ¿quién había sido su consejero?

 

Pero llegó el momento en que estos designios de paz se convirtieron en obra de paz: La Palabra se hizo carne y ha puesto ya su morada entre nosotros; ha puesto ciertamente su morada por la fe en nuestros corazones, ha puesto su morada en nuestra memoria, ha puesto su morada en nuestro pensamiento y desciende hasta la misma imaginación. En efecto, ¿qué idea de Dios hubiera podido antes formarse el hombre, que no fuese un ídolo fabricado por su corazón? Era incomprensible e inaccesible, invisible y superior a todo pensamiento humano; pero ahora ha querido ser comprendido, visto, accesible a nuestra inteligencia.

 

¿De qué modo?, te preguntarás. Pues yaciendo en un pesebre, reposando en el regazo virginal, predicando en la montaña, pasando la noche en oración; o bien pendiente de la cruz, en la lividez de la muerte, libre entre los muertos y dominando sobre el poder de la muerte, como también resucitando al tercer día y mostrando a los apóstoles la marca de los clavos, como signo de victoria, y subiendo finalmente ante la mirada de ellos hasta lo más íntimo de los cielos.

 

¿Hay algo de esto que no sea objeto de una verdadera, piadosa y santa meditación? Cuando medito en cualquiera de estas cosas, mi pensamiento va hasta Dios y, a través de todas ellas, llego hasta mi Dios. A esta meditación la llamo sabiduría, y para mí la prudencia consiste en ir saboreando en la memoria la dulzura que la vara sacerdotal infundió tan abundantemente en estos frutos, dulzura de la que María disfruta con toda plenitud en el cielo y la derrama abundantemente sobre nosotros.

 

RESPONSORIO

 

R. Virgen María, no hay quien se asemeje a ti entre las hijas de Jerusalén: tú eres la madre del Rey de los reyes, tú la señora de los ángeles, tú la reina de los cielos. * Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.

V. Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.

R. Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre.

 

ORACIÓN.

 

OREMOS,

Señor, que por el anuncio del ángel nos has hecho conocer la encarnación de tu Hijo, infunde tu gracia en nosotros y concédenos, por la intercesión de la Santísima Virgen María, que podamos alcanzar, por la virtud de la pasión y de la cruz de tu Hijo Jesucristo, la gloria de su resurrección. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Amén

lunes, 5 de octubre de 2020

Deja que el Buen Samaritano que en Cristo te cure, te limpie, te venda y te sane tus heridas.



Gálatas 1, 6-12
Hermanos: Me sorprende que tan pronto hayáis abandonado al que os llamó a la gracia de Cristo, y os hayáis pasado a otro evangelio. No es que haya otro evangelio, lo que pasa es que algunos os turban para volver del revés el Evangelio de Cristo. Pues bien, si alguien os predica un evangelio distinto del que os hemos predicado-seamos nosotros mismos o un ángel del cielo-, ¡sea maldito! Lo he dicho y lo repito: Si alguien os anuncia un evangelio diferente del que recibisteis, ¡sea maldito! Cuando dijo esto, ¿busco la aprobación de los hombres, o la de Dios?; ¿trato de agradar a los hombres? Si siguiera todavía agradando a los hombres, no sería siervo de Cristo.
Os notifico, hermanos, que el Evangelio anunciado por mí no es de origen humano; yo no lo he recibido ni aprendido de ningún hombre, sino por revelación de Jesucristo.
Palabra de Dios


La primera lectura nos advierte que debemos de cuidar de escuchar y creer cualquier cosa porque podemos terminar alejados de la fuente de la verdad. Algunos creen que es lo mismo escuchar un pastor protestante que un pastor catolico, lo cual es totalmente diferente. Mientras un pastor protestante te aleja de todos los sacramentos que Cristo institucionalizó como es el sacramento del bautismo, de la confirmación, del matrimonio, el sacramento de la Comunión, el sacramento de la confesión el pastor catolico te afianza y te explica la raíz de tu fe. El protestante lo primero que hace es hacerte renunciar a la Virgen Maria, y te recuerdo gracias por el “ Si” de la Virgen Maria llego la salvación al mundo a través de su hijo Jesucristo.  

Es por eso que Pablo le habla a su comunidad y les advierte “ Me sorprende que tan pronto hayáis abandonado al que os llamó a la gracia de Cristo, y os hayáis pasado a otro evangelio. No es que haya otro evangelio, lo que pasa es que algunos se turban para volver del revés el Evangelio de Cristo “. Es increíble que personas desde su niñez fueron criadas con los fundamentos de la fe católica y entran a una universidad, se mueven del país, o porque llega alguien explicándole la Biblia con algunos versículos de memoria, dejan lo que recibieron por tantos años y aceptan sin problema al protestante. El problema es que si no tienes una Fe que tenga raíz, te pasará como aquel quien edificó la casa en arena, llega el viento y se derrumbara.

Un verdadero pastor de almas no es quien crea su grupo de seguidores ajustando el evangelio de Cristo para que aumente su grupo de seguidores. Un verdadero pastor de almas no crea división entre la misma Iglesia fundada por Cristo sino por el contrario lo que hace es trabajar unidos desde la diversidad porque es el mismo Espíritu Santo quien los dirige.

Pidámosle al Señor que nos dé el discernimiento para descubrir realmente quiénes son los verdaderos profetas en medio de este mundo. Que la fe recibida por nuestros padres, catequistas, abuelos, sacerdotes, seminaristas, y monjas la cuidemos, la valoremos, y la transmitamos a donde vayamos. Que nunca ajustemos el evangelio de Cristo para agradar a los hombres, sino que nosotros nos esforcemos y por la gracia de Dios ese evangelio anunciado se haga vida en nuestra vida levantando nuestra alma a quien es Único Santo, Amén. 
    
Salmo 110 " El Señor recuerda siempre su alianza"

Lucas 10, 25-37
En aquel tiempo se presentó un letrado y le preguntó a Jesús para ponerlo a prueba: "Maestro, ¿qué tengo que hacer para heredar la vida eterna?" El le dijo: "¿Qué está escrito en la Ley?, ¿qué lees en ella?" El letrado contestó: "Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con todas tus fuerzas, y con todo tu ser. Y al prójimo como a ti mismo" El le dijo: "Bien dicho. Haz esto y tendrás la vida" Pero el letrado, queriendo aparecer como justo, preguntó a Jesús: "¿Y quién es mi prójimo?" Jesús le dijo: "Un hombre que bajaba de Jerusalén a Jericó, cayó en manos de unos bandidos, que lo desnudaron, lo molieron a palos y se marcharon, dejándolo medio muerto. Por casualidad, un sacerdote bajaba por aquel camino y, al verlo, dio un rodeo y pasó de largo. Y lo mismo hizo un levita que llegó a aquel sitio: al verlo, dio un rodeo y pasó de largo.
Pero un samaritano que iba de viaje, llegó a donde estaba él y, al verlo, le dio lástima, se le acercó, le vendó las heridas, echándoles aceite y vino y, montándolo en su propia cabalgadura, lo llevó en una posada y lo cuidó. Al día siguiente sacó dos denarios y, dándoselos al posadero, le dijo: "Cuida de él, y lo que gastes de más, yo te lo pagaré a la vuelta. ¿Cuál de estos tres te parece que se portó como prójimo del que cayó en manos de los bandidos?" El letrado contestó: "El que practicó la misericordia con él" Díjole Jesús: "Anda, haz tu lo mismo"
Palabra del Señor


El Buen Samaritano es Cristo, y somos nosotros quienes no dejamos que sea Él quien nos cure, nos limpie, nos venda y sane nuestras heridas. ¿Por qué esa actitud frente a Jesús?

Hay un dicho que dice mi madre “ El peor ciego es el que no quiere ver.”. El pecado siempre nos dará la razón, hará que justifiquemos nuestros actos, de ahí que los del problema son los demás y no yo. El pecado nos hace creernos “ buenos ``, que siempre tenemos la razón, nos hace pensar que somos invencibles, los redentores del mundo porque hacemos una obra social aquí o allá. Es por eso que es tan importante acercarnos a la Palabra de Dios, porque quien lo hace desde la humildad descubre lo que realmente tiene en su corazón. Como dice la primera lectura “ El evangelio viene de Dios “.

Cuando dejamos que la palabra de Dios examine nuestros sentimientos, nuestro corazón, nuestras acciones descubres que eres como aquel hombre del evangelio que estaba desnudo, golpeado y casi muerto en el camino. Hasta que tu y yo no descubramos que ese hombre que estaba en el camino somos nosotros no vamos a dejarnos auxiliar del Buen Samaritano que es Cristo. Mientras creas que todo está muy bien en ti, que todo lo que haces es lo correcto, que si tienes que cambiar ciertas cosas pero que no es mucho por mejorar, nunca vas aceptar la mano misericordiosa de Cristo.
El orgullo es lo que no deja ver en nosotros nuestra desnudes porque sin Dios no somos nada. El pecado nos lleva a la desnudes como Adan y a Eva. Somos incapaces de reconocer y ver nuestros golpes porque queremos aparentar que somos muy fuertes y que nosotros podemos solucionar y controlar todo. Vivimos sí, pero para quien? vivimos para amar, para servir, para perdonar, o vivimos para nosotros mismos. El día que descubramos que nuestro corazón está quebrado, que está vuelto trizas y que necesitamos ser limpiados, curados, y sanados de nuestras heridas, ese día estaremos listos para dejar que el Buen Samaritano que es Cristo llegue a nuestra vida y así como El transformara tu vida, Tu también querrás llevar a otros a sus pies para que también ellos sean limpiados, curados y sanados de las heridas como un día Él lo hizo contigo.

Ven Espíritu Santo de Dios e ilumina mi vida para poder descubrir quién es el verdadero profeta que viene de Parte de Dios. El Evangelio viene de Dios y es a Él a quien debo de agradar y no a los hombres. Ayúdame a cuidar la fe recibida de parte de mis padres, de mis abuelos, catequistas y sacerdotes que con tanto amor y respeto me lo enseñaron. No permitas que yo reduzca el evangelio a mis caprichos, sino que más bien mi alma crezca y se levante hacia a Aquel que es Único Santo. Tu eres el Buen Samaritano que quieres limpiar, curar, vendar y sanar mis heridas, dame la gracia de reconocer la soledad en que me encuentro, mi corazón está en trizas y quebrado, acercate a mi porque solo tu lo puedes reparar. Sanalo Señor por tu misericordia, te necesito porque no quiero vivir mas con este dolor que me agobia. Asi como tu has sanado y transformado la vida de otros, necesito que vengas a mi. Limpiado, curado y sanado seré un testigo más de Tu misericordia e impulsado por Tu amor traeré a otros a tus pies para que Tu Jesus hagas lo mismo como un dia lo hiciste conmigo, Amen.

Dios te bendiga,

¡¡¡Alabado sea Jesucristo por siempre sea alabado!!!



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† Que la paz y el Amor del Señor permanezca en tu corazón como en el mio...
     Sandra Yudy Zapata Escudero

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Santa Misa


Lectio Divina Oct 5

 HAY QUE ORAR ESPECIALMENTE POR TODO EL CUERPO DE LA IGLESIA

 

Ofrece a Dios un sacrificio de alabanza, cumple tus votos al Altísimo. Alabar a Dios es lo mismo que hacer votos y cumplirlos. Por eso se nos dio a todos como modelo aquel samaritano que, al verse curado de la lepra juntamente con los otros nueve leprosos que obedecieron la palabra del Señor, volvió de nuevo al encuentro de Cristo y fue el único que glorificó a Dios, dándole gracias. De él dijo Jesús: No ha vuelto ninguno a dar gloria a Dios, sino este extranjero. Levántate -le dijo- y vete; tu fe te ha salvado.

 

Con esto el Señor Jesús en su enseñanza divina te mostró, por una parte, la bondad de Dios Padre y, por otra, te insinuó la conveniencia de orar con intensidad y frecuencia: te mostró la bondad del Padre haciéndote ver cómo se complace en darnos sus bienes para que con ello aprendas a pedir bienes al que es el mismo bien; te mostró la conveniencia de orar con intensidad y frecuencia no para que tú repitas sin cesar y mecánicamente fórmulas de oración, sino para que adquieras el espíritu de orar asiduamente. Porque con frecuencia las largas oraciones van acompañadas de vanagloria y la oración continuamente interrumpida tiene como compañera la desidia.

 

Luego te amonesta también el Señor a que pongas el máximo interés en perdonar a los demás cuando tú pides perdón de tus propias culpas; con ello tu oración se hace recomendable por tus obras. El Apóstol afirma, además, que se ha de orar alejando primero las controversias y la ira, para que así la oración se vea acompañada de la paz del espíritu y no se entremezcle con sentimientos ajenos a la plegaria. Además, también se nos enseña que conviene orar en todas partes: así lo afirma el Salvador cuando dice, hablando de la oración: Entra en tu aposento.

 

Pero, entiéndelo bien, no se trata de un aposento rodeado de paredes, en el cual tu cuerpo se encuentra como encerrado, sino más bien de aquella habitación que hay en tu mismo interior, en la cual habitan tus pensamientos y moran tus deseos. Este aposento para la oración va contigo a todas partes, y en todo lugar donde te encuentres continúa siendo un lugar secreto, cuyo solo y único árbitro es Dios.

 

Se te dice también que has de orar especialmente por el pueblo de Dios, es decir, por todo el cuerpo, por todos los miembros de tu madre la Iglesia, que viene a ser como un sacramento del amor mutuo. Si sólo ruegas por ti, también tú serás el único que suplica por ti. Y si todos ruegan solamente por sí mismos, la gracia que obtendrá el pecador será, sin duda, menor que la que obtendría del conjunto de los que interceden si éstos fueran muchos. Pero, si todos ruegan por todos, habrá que decir también que todos ruegan por cada uno.

 

Concluyamos, por tanto, diciendo que, si oras solamente por ti, serás, como ya hemos dicho, el único intercesor en favor tuyo. En cambio, si tú oras por todos, también la oración de todos te aprovechará a ti, pues tú formas también parte del todo. De esta manera obtendrás una gran recompensa, pues la oración de cada miembro del pueblo se enriquecerá con la oración de todos los demás miembros. En lo cual no existe ninguna arrogancia, sino una mayor humildad y un fruto más abundante.

 

RESPONSORIO    Sal 60, 2-3. 6

 

R. Dios mío, escucha mi clamor, atiende a mi súplica; * te invoco desde el confín de la tierra.

V. Porque tú, ¡oh Dios!, escucharás mis deseos y me darás la heredad de los que veneran tu nombre.

R. Te invoco desde el confín de la tierra.

 

ORACIÓN.

 

OREMOS,

Dios todopoderoso y eterno, que con la magnificencia de tu amor sobrepasas los méritos y aun los deseos de los que te suplican, derrama sobre nosotros tu misericordia, para que libres nuestra conciencia de toda inquietud y nos concedas aun aquello que no nos atrevemos a pedir. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Amén

Déjate iluminar para que puedas iluminar a otros con la Luz de Dios.

  Déjate iluminar para que puedas iluminar a otros con la Luz de Dios. Primera lectura Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pablo a ...