jueves, 24 de septiembre de 2020

Santa misa


Lectio Divina Sept 24

 EN PASTOS JUGOSOS APACENTARÉ A MIS OVEJAS

 

Las sacaré de entre los pueblos, las congregaré de entre las naciones, las traeré a su tierra, las apacentaré en los montes de Israel. Para ti, Israel, el Señor constituyó montes, es decir, suscitó profetas que escribieran las divinas Escrituras. Apacentaos en ellas y tendréis un pasto que nunca engaña. Todo cuanto en ellas encontréis gustadlo y saboreadlo bien; lo que en ellas no se encuentre repudiadlo. No os descarriéis entre la niebla, escuchad más bien la voz del pastor. Retiraos a los montes de las santas Escrituras, allí encontraréis las delicias de vuestro corazón, nada hallaréis allí que os pueda envenenar o dañar, pues ricos son los pastizales que allí se encuentran. Venid, pues, vosotras, solamente vosotras, las ovejas que estáis sanas; venid, y apacentaos en los montes de Israel.

 

En los ríos y en los poblados del país. Desde los montes que os hemos mostrado fluyen, abundantes, los ríos de la predicación evangélica, de los cuales se dice: A toda la tierra alcanza su pregón; a través de estos ríos de la predicación evangélica el mundo entero se ha convertido en alegre y rico pastizal, donde pueden apacentarse los rebaños del Señor.

 

Las apacentaré en ricos pastizales, tendrán sus dehesas en los montes más altos de Israel, esto es, hallarán un lugar del que podrán decir: «Bien estamos aquí; aquí hemos encontrado y nos han manifestado la verdad; no nos han engañado.» Se recostarán bajo la claridad de Dios, y en la luz de Dios encontrarán su descanso. Dormirán, es decir, descansarán, se recostarán en fértiles campos.

 

Y pastarán pastos jugosos en los montes de Israel. Ya hemos dicho más arriba que los montes de Israel son unos montes buenos, hacia los cuales levantamos nuestros ojos, pues de ellos nos viene el auxilio. Aunque, en realidad, el auxilio nos viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra. Por ello, para que no pongamos nuestra confianza en un monte, por muy bueno que nos parezca, se nos dice a continuación: Yo mismo apacentaré a mis ovejas. Levanta, pues, tus ojos a los montes, de donde te vendrá el auxilio, pero espera únicamente en el que te dice: Yo mismo te apacentaré, pues, tu auxilio te viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra.

 

Y concluye, diciendo: Las apacentaré con justicia. Fíjate cómo él es el único que puede apacentar con justicia. Pues, ¿quién puede juzgar al hombre? La tierra entera está llena de juicios temerarios. En efecto, aquel de quien desesperábamos, en el momento menos pensado, súbitamente se convierte y llega a ser el mejor de todos. Aquel, en cambio, en quien tanto habíamos confiado, en el momento menos pensado, cae súbitamente y se convierte en el peor de todos. Ni nuestro temor es constante ni nuestro amor indefectible.

Lo que sea en el día de hoy el hombre apenas si lo sabe el propio hombre, aunque, quizá, en alguna manera, lo que es hoy sí que puede saberlo; pero lo que uno será mañana ni uno mismo lo sabe. El Señor, en cambio, que conoce lo que hay en el hombre, puede apacentar con justicia, dando a cada uno lo que necesita: A éste, esto; a ése, eso; a aquél, aquello: a cada cual según sus propias necesidades, pues él sabe bien qué es lo que debe hacer.

 

Cuando el Señor apacienta con justicia, redime a los que juzga; por tanto, el Señor apacienta con justicia.

 

RESPONSORIO    Jn 10, 14; Ez 34, 11. 13

 

R. Yo soy el buen Pastor, * y conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí.

V. Yo mismo buscaré mis ovejas, y seguiré sus huellas, y las sacaré de entre los pueblos y las apacentaré.

R. Yo conozco a mis ovejas y ellas me conocen a mí.

 

ORACIÓN.

 

OREMOS,

Oh Dios, has hecho del amor a ti y a los hermanos la plenitud de la ley; concédenos cumplir tus mandamientos y llegar así a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Amén

miércoles, 23 de septiembre de 2020

El Evangelio es la gran medicina de Dios que el mundo necesita.



Proverbios 30, 5-9
La palabra de Dios es acendrada, él es escudo para los que se refugian en él.
No añadas nada a sus palabras, porque te replicará y quedarás por mentiroso.
Dos cosas te he pedido; no me las niegues antes de morir: aleja de mí falsedad y mentira; no me des riqueza ni pobreza, concédeme mi ración de pan; no sea que me sacie y reniegue de ti, diciendo: "¿Quién es el Señor?"; no sea que, necesitando, robe y blasfeme el nombre de mi Dios.
Palabra de Dios


A veces nos acercamos a Dios a través de la oración para que nos conceda una petición muy concreta, por ejemplo “ ayudame a ganar el examen”, “ ayudame a conseguir este trabajo”, “ Señor sana a mi madre “. La primera lectura nos trae una enseñanza muy sencilla sobre lo que es hacer peticiones que podemos llamar "sabias."

El primer ejemplo de este tipo de petición es "aleja de mí falsedad y mentira." Esta súplica es sabia porque entraña la resolución de vivir en la verdad. Demos el caso que estás pidiendo al Señor que te ganes la lotería y para que te lo conceda le justificas todo lo que haces si realmente te lo ganas. Pero Dios quien te conoce de pronto no te lo concede porque eso va ser la perdición para tu alma. Algunas  personas son más generosas cuando no tienen casi dinero que cuando lo tienen, otros cuando eran pobres hablaban y se relacionaban con todo el mundo, pero cuando tiene plata, poder, fama, terminan siendo elitistas con sus amistades. Es por eso que esta petición es muy sabia, pedir alejar la falsedad no es sólo que otros te digan mentiras sino que tú mismo no te las digas. Y vivir en la verdad es conocerse, saber de los propios límites y no cerrarse al desarrollo de los propios talentos: ¡todo un programa de vida!

La segunda petición es otra perla, "no me des pobreza ni riqueza, dame sólo lo necesario para vivir; no sea que la abundancia me aparte de ti y me haga olvidarte; no sea que la pobreza me obligue a robar y me lleve a ofenderte." Lo interesante de este ruego es que pone por encima de la necesidad material la unión con Dios; es decir, el criterio para gobernar las cosas temporales es no perder las eternas.

Pidámosle al Señor que nos ayude a entrar por el camino de la sabiduría en la oración donde le pedimos que nos aleje de la falsedad y la mentira como también que solo nos de lo que le hace bien para nuestra alma, que no vaya ser que por darnos ciertas cosas perdamos las eternas.

Salmo 118 " Lámpara es tu palabra para mis pasos, Señor. "

Lucas 9, 1-6
En aquel tiempo, Jesús reunió a los Doce y les dio poder y autoridad sobre toda clase de demonios y para curar enfermedades. Luego los envió a proclamar el Reino de Dios y a curar a los enfermos, diciéndoles: "No llevéis nada para el camino: ni bastón, ni alforja, ni pan, ni dinero; tampoco llevéis túnica de repuesto. Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio. Y si alguien no os recibe, al salir de aquel pueblo sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa".
Ellos de pusieron en camino y fueron de aldea en aldea, anunciando la Buena Noticia y curando en todas partes
Palabra del Señor


Hoy el evangelio nos hace una pregunta y es ``¿ Realmente proclamas el Reino de Dios a donde tú vas?” Si lo proclamas como lo haces, de qué manera? ¿Cristo es el rey de tu vida o aún no lo es?

Quienes acogen con sinceridad la Buena Nueva, mediante tal acogida y la participación en la fe, se reúnen pues en el nombre de Jesús para buscar juntos el reino, construirlo, vivirlo. Acoger, participar, construir y vivir...
Algunos quieren evangelizar pero aun Cristo no es el rey de sus vidas. Para poder enamorarnos de Cristo lo debemos conocer y esto es a través de las escrituras. Pero no es solo leer las escrituras, hay que acoger su mensaje, dejar que nos talle, que nos confronte, que nos mueva del lugar donde estamos.  Cuando Cristo conquista nuestro corazón nos hace partícipe de su misión. La Misión es buscar juntos el reino de Dios, construirlo y vivirlo.  

Jesus les da una orden a los doce : "Id y proclamad la Buena Nueva", vale también, aunque de manera diversa, para todos los cristianos. Llevar la buena noticia es ya, es llevarla a tu casa, a tu trabajo, a tu grupo de amigos, donde tú vayas. No es que te quedes compartiendo Tu Fe encerrada en el templo, hay que salir, llevar la buena noticia a tantos que la necesitan. La Fe, la esperanza y el amor, las tres virtudes teologales solo se vive en comunidad, se fortalecen y crecen en la comunidad.

Digo que el evangelio es la medicina de Dios que el mundo necesita, ¡claro que sí!. Si tu y yo ya experimentamos el amor de Dios en nuestra vida y hemos visto la grandeza y el poder de Dios obrando y actuando en nuestra vida no podemos quedarnos callados. Esto es como si teniendo la vacuna del COVID no la suministramos a todos sino solo es suministrada a algunos, esto sería una actitud egoísta porque cuanto bien haríamos, cuantas vidas salvaremos si es aplicada a todos.  La vacuna que el mundo necesita es Cristo el Hijo de Dios. Él es quien quiere darnos una vida nueva, Él está vivo y quien lo recibe morirá como Él y resucitará como Él. Es por eso que Jesus nos invita a evangelizar y esa es la misión esencial de la Iglesia. La misma Iglesia sabe la importancia de evangelizar en todo momento y esta necesidad es cada vez más urgente. Evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar, es decir, para predicar y enseñar, ser canal del don de la gracia, reconciliar a los pecadores con Dios, perpetuar el sacrificio de Cristo en la santa Misa, memorial de su muerte y resurrección gloriosa.

Bien lo decía Pablo en 1 Cor 9,16,  "Porque, si evangelizo, no es para mí motivo de gloria, sino que se me impone como necesidad. ¡Ay de mí, si no evangelizara!" . Recuerda que si Dios interrumpe tu vida y no te deja en el mismo lugar es porque desde Su misericordia quiere cambiar tu vida y si estas unido a Él Tu le puedes ayudar a cambiar otras vidas. Dios te elige porque cree en ti y porque necesita enviarte y si Él te envía  es porque quiere que tu vida tenga sentido y tenga fruto.

Hoy me pregunto, ¿mis pasos hacia donde me llevan, camino por sendas de verdad? reconozco donde esta la Única y la verdadera verdad? Por tu misericordia Señor aleja toda mentira y falsedad de aquellos que quieren alejarme de la verdad. No permitas Señor tampoco que yo me mienta y que por buscar o desear ciertas cosas pierda la eternas. Dame la gracia de caminar en Tu verdad y vivir en sobriedad. Hoy me exhortas Jesús al preguntarme…`¿ Realmente proclamas el Reino de Dios a donde tú vas?” Si lo proclamas como lo haces? de qué manera? ¿Cristo es el rey de mi vida y si no lo es, que impide serlo?
Que por intercesión del Santo Padre Pío de Pietrelcina acojamos con sinceridad la Buena Nueva, que acojamos tu mensaje Señor y participemos en la fe, y al estar unido a ti busquemos juntos el Reino de Dios para construirlo, vivirlo, porque tu eres medicina que el mundo necesita. Amen.

Dios te bendiga,

¡¡¡Alabado sea Jesucristo por siempre sea alabado!!!



--

† Que la paz y el Amor del Señor permanezca en tu corazón como en el mio...
     Sandra Yudy Zapata Escudero

Encuentranos en : www.catolicosregina.com

Siguenos en facebook  https://facebook.com/orandoyviviendo/ 

Lectio Divina sept 23

 EN EL MUNDO, PERO NO DEL MUNDO

 

Mi intención es exhortaros a dejar todas las cosas, pero sin excederme. Si no podéis abandonar todas las cosas del mundo, por lo menos retenedlas de manera que no seáis vosotros retenidos en el mundo; las cosas terrenas han de ser poseídas, no han de poseernos ellas a nosotros; vuestras pertenencias han de estar bajo el dominio de la mente, sin dejar que vuestro espíritu se halle dominado por el amor de las cosas, ya que entonces caería él bajo el dominio de las mismas.

 

Por tanto, usad de las cosas de la tierra, pero que vuestro deseo tienda a las que son eternas; las cosas temporales sean una ayuda en vuestro peregrinar, las eternas el término deseado de esta peregrinación. Todos los acontecimientos del mundo han de ser mirados como de soslayo. Miremos, en cambio, de frente con los ojos de nuestro espíritu la meta hacia la cual caminamos.

 

Extirpemos de raíz nuestras malas costumbres, arrancándolas, no sólo de nuestro obrar, sino también de nuestro afecto. Que no nos aparten del convite eterno ni los deseos carnales, ni las preocupaciones absorbentes, ni el fuego de la ambición, sino que las cosas que hacemos en este mundo, aun las que son honestas, hagámoslas como de pasada, y así las cosas terrenales que nos causan placer de tal manera serán una ayuda para nuestro cuerpo que no obstaculizarán a nuestro espíritu.

 

Por esto, hermanos, no nos atrevemos a deciros que abandonéis todas las cosas; no obstante, si queréis, aun reteniéndolas, las abandonáis, cuando de tal modo gestionáis las cosas terrenas que no por ello dejáis de tender con todo vuestro corazón a las eternas. Pues usa del mundo, mas como si no usara de él, toda persona que se sirve de las cosas necesarias para su vida exterior y, con todo, no se deja dominar por ellas en lo interior,de tal modo que sirvan a lo de afuera sin debilitar las tendencias internas hacia lo de arriba. Para los que así obran, las cosas terrenas no son objeto de deseo, sino un mero instrumento del que se sirven. Que ninguna, pues, de las cosas de este mundo reprima el deseo de vuestro espíritu, que no os veáis enredados en el deleite que ellas procuran.

 

Si deseamos el bien, que nuestro espíritu se deleite en los bienes superiores, esto es, los celestiales. Si tememos el mal, pensemos en los males eternos y así, recordando dónde está el bien más deseable y el mal más temible, no dejaremos que nuestro corazón se apegue a las cosas de aquí abajo.

 

Para lograr esto, contamos con la ayuda del que es mediador entre Dios y los hombres; por su mediación lo alcanzaremos todo prontamente, si estamos inflamados de amor hacia él, que vive y reina con el Padre y el Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos. Amén.

 

RESPONSORIO    1Co 7, 29. 30. 31; 2, 12

 

R. El momento es apremiante. Queda como solución: que los que están alegres vivan como si no lo estuvieran; los que negocian en el mundo, como si no disfrutaran de él: * Porque la presentación de este mundo se termina.

V. Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo.

R. Porque la presentación de este mundo se termina.

 

ORACIÓN.

 

OREMOS,

Tú, Señor, que concediste a san Pío de Pietrelcina el don de imitar con fidelidad a Cristo pobre y humilde, concédenos también a nosotros, por intercesión de este santo, la gracia de que, viviendo fielmente nuestra vocación, tendamos hacia la perfección que nos propones en la persona de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Amén

martes, 22 de septiembre de 2020

Dios interrumpe nuestra vida para transformar nuestro corazón, para no dejarnos como estamos.



Proverbios 21, 1-6. 10-13
El corazón del rey es una acequia en manos de Dios, la dirige adonde quiere.
Al hombre le parece siempre recto su camino, pero es Dios quien pesa los corazones.
Practicar el derecho y la justicia Dios lo prefiere a los sacrificios.
Ojos altivos, mente ambiciosa, el pecado es el distintivo de los malvados.
Los planes del diligente traen ganancia, los del atolondrado traen indigencia.
Tesoros ganados por boca embustera son humo que se disipa y lazos mortales.
El afán del malvado es buscar el mal, no mira con piedad a su prójimo.
Cuando el cínico la paga, aprende el inexperto, pero el sensato aprende con la experiencia.
El honrado observa cómo la casa del malvado precipita al malvado en la ruina.
Quien cierra los oídos al clamor del necesitado no será escuchado cuando grite.
Palabra de Dios


Salmo 118 " Guíame, Señor, por la senda de tus mandatos "

Lucas 8, 19-21
En aquel tiempo, vinieron a ver a Jesús su madre y sus hermanos, pero con el gentío no lograban llegar hasta él.
Entonces lo avisaron: "Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte." Él les contestó: "Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la palabra de Dios y la ponen por obra."
Palabra del Señor


Los libros sapienciales traen grandes enseñanzas para nuestra vida y de alguna manera no hay mucho para explicar porque su mensaje es claro y directo. Los Libros sapienciales como proverbios y el libro de la sabiduría son píldoras de sabiduría porque ellos nos recomiendan por ejemplo la prudencia, otros la sobriedad, el saber escoger las amistades, otros nos hablan acerca de la piedad.  En el fondo estos libros sapienciales nos llevan a la misma conclusión acercar nuestra vida, en este caso, nuestra vida bien concreta, a la luz, la belleza y la bondad de Aquel que es nuestro creador y nuestro destino como también la alegría, el gozo la paz que se siente cuando seguimos la voluntad de Dios.

En el día de ayer celebramos la fiesta de San Mateo, apóstol y evangelista y decíamos que Dios se baja hasta donde está el hombre, si es necesario se baja hasta la miseria humana para poder hacerse cercano y esto lo hace porque tiene dos objetivos, ofrecernos Su misericordia y nos da una misión. El nos interrumpe no para dejarnos como estamos sino para transformar nuestra vida.

En el evangelio del dia de hoy notemos que las Palabras de Jesús suenan como a regaño, "Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la palabra de Dios y la ponen por obra.". Realmente que nos quiere decir Jesús con esto?
Una de las cosas que personalmente me molesta es cuando me llaman la atención porque en el fondo el orgullo es lastimado. A veces creemos que todo lo hacemos muy bien, nuestra autosuficiencia nos lleva a pensar que no necesitamos recibir alguna sugerencia, reclamo,o corrección. Cuando pasamos por una situación de estas nos sentimos incómodos mientras estamos recibiendo la corrección, pero después valoramos esa llamada de atención porque llegó a tiempo. De la misma manera como nuestros padres nos daban consejos y nos corregían en el momento no les entendíamos, y nos molestaba sus comentarios y regaños, hasta terminabamos enojados  y sin hablarles. Dios hace lo mismo, Él nos interrumpe porque es la única manera que puede transformar nuestro corazón. Pidámosle al Buen Dios que nos ayude a tener un corazón humilde para aceptar las correcciones en paz como también tener la voluntad de mejorar.

La lectura nos sigue diciendo, Jesus les contestó "Mi madre y mis hermanos son éstos: los que escuchan la palabra de Dios y la ponen por obra.". Hay que escuchar la voluntad de Dios en la Palabra de Dios. Retomemos la primera lectura donde nos dice “ Al hombre le parece siempre recto su camino, pero es Dios quien pesa los corazones “. Mientras nosotros no escuchemos otra voz que interrumpa nuestro camino siempre vamos a pensar que todo lo que hacemos está bien hecho. Por eso Dios nos interrumpe porque a veces necesitamos que llegue algo de afuera para que uno se de cuenta que el camino que uno consideraba recto no es recto. Dios como nos interrumpe, de qué manera? Hoy la lectura nos lo deja claro y es con la Palabra de Dios, porque si yo no escucho una palabra distinta que mi palabra nos pasará como nos lo dice en proverbios “ Al hombre le parece siempre recto su camino, pero es Dios quien pesa los corazones “. Dios lo que quiere es que nos pongamos en sus manos, que nos abandonemos en sus benditas manos,  que pongamos nuestros ojos ante Él. Aquel que no sabe si su vida va ser aprobada por Dios, ese el que tiene ese santo temor de Dios, ese es el que puede recibir la voluntad de Dios.

La grandeza de la obediencia es dejar que la Palabra de Dios le interrumpa, que los interpele, que lo cuestione, que lo exhorte, que le mueva el piso. Si Dios no hubiera interrumpido la vida de Mateo no hubiera sido el apóstol que fue, si Dios no hubiera interrumpido la vida de Maria, ella no hubiera sido la madre del salvador. El desconcierto también lo vivió Jesús. Jesus sintió que lo que Él quería iba por un lado y lo que el Padre quería también estaba tomando otro destino. Por eso nos dice la lectura “ Jesús también aprendió a obedecer”, como nos lo dice en Hebreos. Pidámosle al Señor que nos desarrollemos la obediencia para hacer la voluntad del padre, que no es más que dejar que su Palabra nos interrumpa, nos hable para que nos cuestione y así la obra de Dios se haga en nosotros.    

Cuántas veces Tú Señor me has interrumpido a través de las situaciones y por medio de tu Palabra, pero escucho todas las voces menos  la tuya porque Tu Palabra tiene el poder de cuestionarme,  de confrontarme. Dame la gracia de ser dócil a tu Palabra para reconocer que detrás de una corrección hay una bendición. Tú me corriges por tu misericordia porque quieres transformar mi vida, mi corazón, no te conformas de dejarme como estoy, sino que quieres que alcance los bienes de arriba, los tesoros del cielo para disfrutarlos y vivirlos en esta tierra. Amen.

Dios te bendiga,

¡¡¡Alabado sea Jesucristo por siempre sea alabado!!!



--

† Que la paz y el Amor del Señor permanezca en tu corazón como en el mio...
     Sandra Yudy Zapata Escudero

Encuentranos en : www.catolicosregina.com

Siguenos en facebook  https://facebook.com/orandoyviviendo/ 

Santa Misa


Lectio Divina Sept 22

 LA IGLESIA CRECE COMO UNA VID Y SE EXTIENDE POR TODA LA TIERRA


Mis ovejas se desperdigaron y vagaron sin rumbo por los montes y collados; mis ovejas se dispersaron por toda la tierra. ¿Qué significa: Se dispersaron por toda la tierra? Quiere decir que, buscando los bienes del mundo, apetecen la gloria terrena; esto es lo que aman, esto lo que desean. No quieren morir para que su vida quede oculta en Cristo. Se dispersaron por toda la tierra, a causa del amor de los bienes del mundo y porque son, en verdad, ovejas desperdigadas y sin rumbo por toda la tierra. Viven en diversos lugares; una única madre, la soberbia, las engendró a todas, al igual que una sola madre, nuestra Iglesia católica, ha dado también a luz a todos los fieles cristianos esparcidos por todo el orbe.

Nada tiene de extraño que la soberbia engendre divisiones y el amor unidad. Nuestra madre, la Iglesia católica, y el pastor que en ella mora van buscando por todas partes a las ovejas descarriadas y perdidas, fortalecen a las débiles, curan a las enfermas, vendan a las heridas por medio de diversos pastores, los cuales, aunque se desconozcan mutuamente, son de la Iglesia, pues ella con todos está identificada.

De esta forma la Iglesia crece como una vid y se extiende por toda la tierra; los malos pastores, en cambio, son como sarmientos inútiles que, a causa de su esterilidad, han sido cortados por la podadera del agricultor, no para destruir la vid, sino para que ésta continúe existiendo. Aquellos sarmientos, pues, han quedado en el mismo lugar donde cayeron al ser cortados; la vid, en cambio, extendiéndose entre todos los pueblos, reconoce como propios los sarmientos que en ella permanecieron, y considera como cercanos a sí aquellos otros que le fueron cortados.

La razón por la cual se preocupa de los sarmientos cortados, como si se tratara de algo que le debe pertenecer de nuevo, es aquello que afirma el Apóstol: Poderoso es Dios para injertarlos de nuevo. Llámense, pues, ovejas descarriadas del rebaño, llámense sarmientos cortados de la vid, Dios, el pastor supremo y verdadero agricultor, es poderoso tanto para hacer volver a la oveja al buen camino, como para injertar el sarmiento desgajado. Mis ovejas se dispersaron por toda la tierra, sin que nadie las cuidase y saliese en su busca; ninguno, en efecto, de entre aquellos malos pastores fue tras ellas; ningún hombre salió en su busca.

Por eso, pastores, escuchad la palabra del Señor: ¡Lo juro por mi vida! -Oráculo del Señor-. Fíjate cómo empieza. Es como si se tratara de un juramento que hace el mismo Dios, poniendo a su propia vida como testigo: ¡Lo juro por mi vida! -Oráculo del Señor-. ¿Y quiénes son los pastores que han muerto? Aquellos que buscaban sus intereses personales, no los de Cristo Jesús. ¿Se encontrarán otros pastores que, sin buscar sus intereses personales, busquen los de Cristo Jesús? Los hay, sin duda, y los encontraremos, porque ni faltan ahora ni faltarán nunca.

RESPONSORIO    2Co 3, 4. 6. 5

R. Por medio de Cristo tenemos confianza y seguridad ante Dios. * Él nos capacitó para ser ministros de la nueva alianza, la cual está fundada no en la letra, sino en el Espíritu.
V. No es que por nosotros mismos tengamos capacidad para atribuirnos algo a nuestra cuenta, como proveniente de nosotros, sino que nuestra capacidad viene de Dios.
R. El nos capacitó para ser ministros de la nueva alianza, la cual está fundada no en la letra, sino en el Espíritu.

ORACIÓN.

OREMOS,
Oh Dios, has hecho del amor a ti y a los hermanos la plenitud de la ley; concédenos cumplir tus mandamientos y llegar así a la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén

Déjate iluminar para que puedas iluminar a otros con la Luz de Dios.

  Déjate iluminar para que puedas iluminar a otros con la Luz de Dios. Primera lectura Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pablo a ...