miércoles, 5 de junio de 2019

Lectio Divina

EL ESPÍRITU SANTO ENVIADO A LA IGLESIA
 
Consumada la obra que el Padre confió al Hijo en la tierra, fue enviado el Espíritu Santo en el día de Pentecostés, para que santificara a la Iglesia, y de esta forma los quecreen en Cristo pudieran acercarse al Padre en un mismo Espíritu. Él es el Espíritu de la vida, o la fuente del agua que salta hasta la vida eterna, por quien vivifica el Padre a todos los muertos por el pecado hasta que resucite en Cristo sus cuerpos mortales.
El Espíritu habita en la Iglesia y en los corazones de los fieles como en un templo, y en ellos ora y da testimonio de la adopción de hijos. Con diversos dones jerárquicos y carismáticos dirige y enriquece con todos sus frutos a la Iglesia, a la que guía hacia toda verdad, y unifica en comunión y ministerio, enriqueciéndola con todos sus frutos.
Hace rejuvenecer a la Iglesia por la virtud del Evangelio, la renueva constantemente y la conduce a la unión consumada con su Esposo. Pues el Espíritu y la Esposa dicen al Señor Jesús: «Ven».
Así se manifiesta toda la Iglesia como una muchedumbre reunida por la unidad del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
La universalidad de los fieles, que tiene la unción del Espíritu Santo, no puede fallar en su creencia, y ejerce ésta su peculiar propiedad mediante el sentimiento sobrenatural de la fe de todo el pueblo, cuando desde el obispo hasta los últimos fieles seglares manifiesta el asentimiento universal en las cosas de fe y de costumbres.
Con ese sentido de la fe que el Espíritu Santo mueve y sostiene, el pueblo de Dios, bajo la dirección del magisterio, al que sigue fidelísimamente, recibe no ya la palabra de los hombres, sino la verdadera palabra de Dios, se adhiere indefectiblemente a la fe que se transmitió a los santos de una vez para siempre, la penetra profundamente con rectitude de juicio y la aplica más íntegramente en la vida.
Además, el mismo Espíritu Santo no solamente santifica y dirige al pueblo de Dios por los sacramentos y los ministerios y lo enriquece con las virtudes, sino que, repartiendo a cada uno en particular como a él le parece, reparte entre los fieles gracias de todo género, incluso especiales, con que los dispone y prepara para realizar variedad de obras y de oficios provechosos para la renovación y una más amplia edificación de la Iglesia, según aquellas palabras: En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común.
Estos carismas, tanto los extraordinarios como los más sencillos y comunes, por el hecho de que son muy conformes y útiles a las necesidades de la Iglesia, hay que recibirlos con agradecimiento y consuelo.

Responsorio Jn 7, 37. 38. 39

R. El último día de la fiesta, Jesús clamaba en alta voz: «Del que crea en mí brotarán torrentes de agua viva.» * Esto lo dijo del Espíritu, que habían de recibir los que a él se unieran por la fe. Aleluya.
V. El que tenga sed que venga a mí y que beba; brotarán de él torrentes de agua viva.
R. Esto lo dijo del Espíritu, que habían de recibir los que a él se unieran por la fe. Aleluya.

Oración

Oremos:
Padre, lleno de amor, concede a tu Iglesia congregada por el Espíritu Santo, dedicarse plenamente a tu servicio y vivir unida en el amor, según tu voluntad. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

martes, 4 de junio de 2019

El mejor testamento que le puedes dar a tus hijos es que conozcan verdaderamente a Cristo.


Hechos 20,17-27
En aquellos días, desde Mileto, mandó Pablo llamar a los presbíteros de la Iglesia de Éfeso. Cuando se presentaron, les dijo: "Vosotros sabéis que todo el tiempo que he estado aquí, desde el día que por primera vez puse pie en Asia, he servido al Señor con toda humildad, en las penas y pruebas que me han procurado las maquinaciones de los judíos. Sabéis que no he ahorrado medio alguno, que os he predicado y enseñado en público y en privado, insistiendo a judíos y griegos a que se conviertan a Dios y crean en nuestro Señor Jesús. Y ahora me dirijo a Jerusalén, forzado por el Espíritu.
No sé lo que me espera allí, sólo sé que el Espíritu Santo, de ciudad en ciudad, me asegura que me aguardan cárceles y luchas. Pero a mí no me importa la vida; lo que me importa es completar mi carrera, y cumplir el encargo que me dio el Señor Jesús: ser testigo del Evangelio, que es la gracia de Dios. He pasado por aquí predicando el reino, y ahora sé que ninguno de vosotros me volverá a ver. Por eso declaro hoy que no soy responsable de la suerte de nadie: nunca me he reservado nada; os he anunciado enteramente el plan de Dios."
Palabra de Dios


Salmo 67 " Reyes de la tierra, cantad a Dios"

Juan 17,1-11a
En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos al cielo, dijo: "Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique y, por el poder que tú le has dado sobre toda carne, dé la vida eterna a los que le confiaste. Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado sobre la tierra, he coronado la obra que me encomendaste. Y ahora, Padre, glorifícame cerca de ti, con la gloria que yo tenía cerca de ti, antes que el mundo existiese.
He manifestado tu nombre a los hombres que me diste de en medio del mundo. Tuyos eran, y tú me los diste, y ellos han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todo lo que me diste procede de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste, y ellos las han recibido, y han conocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me has enviado. Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por éstos que tú me diste, y son tuyos. Sí, todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y en ellos he sido glorificado. Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos están en el mundo, mientras yo voy a ti."
Palabra de Dios


Hoy la primera lectura y el evangelio tiene un toque muy especial porque es la despedida de Pablo a la Iglesia de Efeso y la despedida de Jesús a sus discípulos.  Y esta debería ser nuestra palabras antes de partir de esta tierra.

Pablo presiente el final de su camino y  movido por este sentimiento, abre su corazón ante los principales de la comunidad de Éfeso. Las palabras que hemos recibido en la primera lectura son, pues, una especie de testamento espiritual que nos permite alcanzar a ver la calidad de la entrega de este hombre de Dios, que con palabras, obras y padecimientos mostró en todo ser testigo del Crucificado y Resucitado.

Un verdadero apóstol es quien une la humildad y la caridad, la paciencia y la diligencia.  Es delicado para consolar y fuerte para exhortar; sabio en su palabra y sencillo en su exposición; oportuno en la enseñanza y generoso para con todos. No está centrado en sí mismo sino en Aquel que le ha enviado y por consiguiente todo lo juzga no en función de su provecho o gusto sino en relación con el noble objetivo que esa alma no se pierda.

Un verdadero apóstol es quien es un soldado que permanece atento y libre para cambiar su rumbo según la estrategia que le sea revelada. Con la mirada puesta en su meta de nada se apega particularmente y a nada teme demasiado. Hace su obra y se aparta con discreción. Es responsable pero no obsesivo; alegre, pero no disipado; sencillo, pero no ingenuo; audaz, pero no temerario.

En el evangelio vemos es el corazón de Cristo abierto a la oración por sus discípulos y por el mundo entero.

Jesús dice “ "Padre, ha llegado la hora, glorifica a tu Hijo, para que tu Hijo te glorifique… “  Parece extraño que el mismo Cristo pida ser glorificado. Algunos pensarán que es una señal de grandeza todo lo contrario es una señal de caridad para con nosotros. Quien siendo Dios decide bajar y morir por nosotros? Quien es capaz de tolerar las humillaciones? Su amor por cada uno de nosotros es tan grande que quiso buscar a sus ovejas perdidas. Descubrir ese amor es una gracia que brota de ver la “gloria” de Jesús en su tormento y la “revelación” de Jesús en su rostro desfigurado. Sigue la lectura “  Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a tu enviado, Jesucristo. Yo te he glorificado sobre la tierra, he coronado la obra que me encomendaste. Y ahora, Padre, glorifícame cerca de ti, con la gloria que yo tenía cerca de ti, antes que el mundo existiese”.

Jesús no perdió el objetivo de su misión. El reconoce que que la misión viene del Padre Dios y Él los devuelve al Padre, “ Tuyos eran, y tú me los diste, y ellos han guardado tu palabra. Ahora han conocido que todo lo que me diste procede de ti, porque yo les he comunicado las palabras que tú me diste, y ellos las han recibido, y han conocido verdaderamente que yo salí de ti, y han creído que tú me has enviado. De la misma manera Dios nos da una misión, por ejemplo los que somos padres de familia, nuestra responsabilidad es dar a conocer a Cristo y que nuestros hijos crezcan en la vida cristiana.

Por último Jesús hace una oración de intercesión. Esta oración brota de la estrecha unión entre Cristo y el Padre.  “ Te ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por éstos que tú me diste, y son tuyos. Sí, todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y en ellos he sido glorificado. Ya no voy a estar en el mundo, pero ellos están en el mundo, mientras yo voy a ti.". Es por eso que Jesús les dice  a sus discípulos “ Solo ustedes necesitan mi Espíritu que yo les enviaré cuando llegue a donde mi Padre “. Esa comunión entre Dios y Cristo hace posible que la Luz Divina ilumine de repente todo cuanto existe y en los cielos se revela el sublime amor de Dios por su creatura.

Qué aprendemos de todo esto nos preguntamos, cuál es la aplicación para nuestra vida?
Quiero empezar con una frase de San Agustín “ tarde te amé hermosura tan antigua y tan nueva, tarde te amé, y yo te buscaba a fuera y tú estabas dentro “.
Algunos piensan que ser exitosos o que el mejor regalo que les puedan dar a sus hijos es el estudio, que sean talentosos en algún deporte o en un instrumento, que tengan propiedades, dinero en el banco, estar bien casados, etc. Recordemos que todo se acaba, la belleza física, el dinero, la salud, la popularidad, etc.

Una de las tantas bendiciones que Dios me ha regalado es poder estar cerca de las personas de la tercera edad. Algunos veo en sus caras tristeza, miedo, nostalgia, alegría, paz, rabia, amor, tranquilidad. Fácilmente uno se da cuenta quien se preocupó en su vida por crecer en la vida espiritual  y quienes no. Por eso cuando llegan los momentos de dificultad ambas personas lo enfrentan de una manera muy diferente. Quien no tiene a Dios en su corazón o nunca se preocupo vivir a la manera de Cristo sus rostros reflejan tristeza, miedo, nostalgia, viven cada día sin esperanza y sienten rabia. El problema que ese veneno no solo ellos se lo están tomando sino que además quieren envenenar a los que están cerca de ellos.  Quien tiene a Dios en su corazón sus rostros reflejan paz, alegría,  tranquilidad, amor y viven cada día con esperanza.
Tu y yo tenemos la responsabilidad de amar y servir a Dios desde lo que somos, como madres o padres de familia, ciudadanos, hijos, maestros. Hay que servir a Dios con fidelidad y obediencia. Ser testigos y dar testimonio del evangelio con una vida íntegra y coherente. También buscar la conversión  personal y la de nuestros hermanos, corregir al que está por mal camino desde la fraternidad, y hay que ser generosos con todas las bendiciones materiales y espirituales que el Buen Dios nos ha dado, no reservarse nada para nosotros. Solo así seremos unos verdaderos testigos de Cristo y verdaderos discípulos del Maestro.

Señor qué grande es tu amor por cada uno de nosotros que antes de pedirnos algo, tu primero lo hiciste. Serviste a nuestro Padre Celestial con amor, fidelidad y obediencia, ayúdanos a servir como tú. Tu quien diste testimonio del amor de Dios en cada obra que hiciste, danos la gracia de llevar una vida coherente con el evangelio que es de fe, esperanza y de amor. Tú que diste la vida para que alcanzaramos el perdón de nuestros pecados ayúdanos a perdonar a aquellos quienes nos ofenden y a acercarnos al sacramento de la confesión. Como también animar para que otros se conviertan y se enamoren de Cristo. Tu que fuiste generoso con todos los dones que el Buen Dios te Dios, ayúdanos a desgastar la vida por ti porque No vamos hacia Dios caminando, sino amando. Amen.

Dios te bendiga,

Alabado sea Jesucristo!!!


--
† Que la paz y el Amor del Señor permanezca en tu corazón como en el mio...
     Sandra Yudy Zapata Escudero

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Santa Misa de hoy


Lectio Divina

LA ACCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO
 
¿Quién, habiendo oído los nombres que se dan al Espíritu, no siente levantado su ánimo y no eleva su pensamiento hacia la naturaleza divina? Ya que es llamado Espíritu de Dios y Espíritu de verdad que procede del Padre; Espíritu firme, Espíritu generoso, Espíritu Santo son sus apelativos propios y peculiares.
Hacia él dirigen su mirada todos los que sienten necesidad de santificación; hacia él tiende el deseo de todos los que llevan una vida virtuosa, y su soplo es para ellos a manera de riego que los ayuda en la consecución de su fin propio y natural.
Él es fuente de santidad, luz para la inteligencia; él da a todo ser racional como una luz para entender la verdad.
Aunque inaccesible por naturaleza, se deja comprender por su bondad; con su acción lo llena todo, pero se comunica solamente a los que encuentra dignos, no ciertamente de manera idéntica ni con la misma plenitud, sino distribuyendo su energía según la proporción de la fe.
Simple en su esencia y variado en sus dones, está íntegro en cada uno e íntegro en todas partes. Se reparte sin sufrir división, deja que participen en él, pero él permanence íntegro, a semejanza del rayo solar cuyos beneficios llegan a quien disfrute de él como si fuera único, pero, mezclado con el aire, ilumina la tierra entera y el mar.
Así el Espíritu Santo está presente en cada hombre capaz de recibirlo, como si sólo él existiera y, no obstante, distribuye a todos gracia abundante y completa; todos disfrutan de él en la medida en que lo requiere la naturaleza de la criatura, pero no en la proporción con que él podría darse.
Por él los corazones se elevan a lo alto, por su mano son conducidos los débiles, por él los que caminan tras la virtud llegan a la perfección. Es él quien ilumina a los que se han purificado de sus culpas y al comunicarse a ellos los vuelve espirituales.
Como los cuerpos limpios y transparentes se vuelven brillantes cuando reciben un rayo de sol y despiden de ellos mismos como una nueva luz, del mismo modo las almas portadoras del Espíritu Santo se vuelven plenamente espirituales y transmiten la gracia a los demás.
De esta comunión con el Espíritu procede la presciencia de lo futuro, la penetración de los misterios, la comprensión de lo oculto, la distribución de los dones, la vida sobrenatural, el consorcio con los ángeles; de aquí proviene aquel gozo que nunca terminará, de aquí la permanencia en la vida divina, de aquí el ser semejantes a Dios, de aquí, finalmente, lo más sublime que se puede desear: que el hombre llegue a ser como Dios.

Responsorio Cf. Jn 14, 27; 16, 22; 14, 16

R. No se turbe vuestro corazón: voy al Padre, y, cuando me haya ido de vuestro lado, os enviaré * el Espíritu de verdad, y se alegrará vuestro corazón. Aleluya.
V. Yo rogaré al Padre y él os dará otro Abogado.
R. El Espíritu de verdad, y se alegrará vuestro corazón. Aleluya.

Oración

Oremos:
Te pedimos, Dios de poder y misericordia, que envíes tu Espíritu Santo, para que, haciendo morada en nosotros, nos convierta en templos de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

lunes, 3 de junio de 2019

Cuando permanecemos en Cristo estamos seguros de que en Él está nuestra victoria!!!


Hechos 19,1-8
Mientras Apolo estaba en Corinto, Pablo atravesó la meseta y llegó a Éfeso. Allí encontró unos discípulos y les preguntó: "¿Recibisteis el Espíritu Santo al aceptar la fe?" Contestaron: "Ni siquiera hemos oído hablar de un Espíritu Santo." Pablo les volvió a preguntar: "Entonces, ¿qué bautismo habéis recibido?" Respondieron: "El bautismo de Juan." Pablo les dijo: "El bautismo de Juan era signo de conversión, y él decía al pueblo que creyesen en el que iba a venir después, es decir, en Jesús."
Al oír esto, se bautizaron en el nombre del Señor Jesús; cuando Pablo les impuso las manos, bajó sobre ellos el Espíritu Santo, y se pusieron a hablar en lenguas y a profetizar. Eran en total unos doce hombres.
Pablo fue a la sinagoga y durante tres meses habló en público del reino de Dios, tratando de persuadirlos.
Palabra de Dios


Hoy la Primera Lectura nos habla acerca de la duda que tenían los primeros cristianos entre el bautismo de Juan y el bautismo en el Nombre de Jesús.

Pablo, en el texto de la primera lectura, da el argumento fundamental cuando sitúa el bautismo de Juan en su contexto propio: una señal de arrepentimiento nuestro, por una parte, y una señal de esperanza en el Mesías futuro, por otra parte. Lo que prima allí es que NOSOTROS nos arrepentimos y NOSOTROS aguardamos salvación. Por el contrario, en el bautismo cristiano lo que prima es que DIOS nos perdona nuestras culpas y DIOS nos concede salvación. La obra de Juan es grande porque lleva al ser humano a su mejor disposición para que Dios obre, pero ciertamente no reemplaza a la obra de Dios en Cristo, ni puede compararse con ella.

Recuerdo hace muchos años atrás en una misa de Vigilia de Pascua cuando el Padre bendijo el fuego y el agua y luego nos bendijo con el agua para renovar nuestro sacramento bautismal, en ese momento le pedí al Señor en Fe que me ayudara a disponer mi corazón al Señor para que Él pudiera hacer la obra en mi.  Y así fue, desde ese momento poco a poco el Señor me fue transformando y aun me sigue transformando para su honor y su gloria porque en fe lo pedí y en fe esperaba ese regalo. Dios que es generoso me lo concedió. Por eso el bautismo en el Espíritu es cuando nuestro arrepentimiento es sincero y donde le damos el permiso al Buen Dios para que haga la obra en nosotros. 

Los protestantes dicen que el primer bautismo no es válido y que por tal razón nosotros nos tenemos que volver a bautizar. Uno se bautiza una sola vez. Recordemos las palabras de Jesús a Nicodemo. Hay que nacer del Espíritu Santo. Siempre he dado este ejemplo, Tu puedes bautizarte en el mismo río Jordán donde Jesús se bautizó pero si no tienes fe y tu corazón no está dispuesto o abierto  para que Dios haga la obra en ti, nunca se dará este milagro de la verdadera conversión en ti. Esto mismo le sucedió a los discípulos de Jesús. En el momento de la pasión de nuestro Señor Jesucristo los discípulos demostraron mucho amor hacia El, y hasta contemplaron varias veces a Jesús pero en el momento de la pasión de Jesús ellos lo traicionaron porque les faltaba el Espíritu Santo de Dios ya que Él es quien les daría la fuerza para mantenerse en su amor. 

Salmo 67 " Reyes de la tierra, cantad a Dios"

Juan 16,29-33
En aquel tiempo, dijeron los discípulos a Jesús: "Ahora sí que hablas claro y no usas comparaciones. Ahora vemos que lo sabes todo y no necesitas que te pregunten; por ello creemos que saliste de Dios." Les contestó Jesús: "¿Ahora creéis? Pues mirad: está para llegar la hora, mejor, ya ha llegado, en que os disperséis cada cual por su lado y a mí me dejéis solo. Pero no estoy solo, porque está conmigo el Padre. Os he hablado de esto, para que encontréis la paz en mí. En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo."
Palabra de Dios


Hoy la lectura nos trae tres mensajes para reflexionar. La primera es porque Jesús al explicar el Reino de Dios siempre utilizo comparaciones,  Porque Jesus no hablo claro desde el comienzo sino al final, y porque los discípulos al ver que Jesús salió de Dios y al confesar su fe luego lo traicionan?

Dicen por ahi que hay que hacerse preguntas profundas para encontrar respuestas profundas.

Jesús cuando iba a explicar el Reino de Dios siempre utilizo comparaciones porque estaba preparando a sus discípulos. Siempre vimos a Jesús al servicio de otros, siempre estuvo atento al necesitado, haciendo milagros, sanaciones, siempre sirviendo a quien lo necesitaba. A través de las comparaciones Jesús quería que ellos no solo acudieran a Él para encontrar sanación sino para que lo contemplaran, para que tuvieran una mirada más profunda.

Jesús habló claro hasta el final. Quieres ser íntimo de Jesucristo? entonces amalo, escuchalo y saca tiempo para Él.  Si fuéramos más contemplativos ante el rostro amoroso de Jesús podríamos ver el corazón de Jesús. Esto es veriamos lo que le duele a Jesús, lo que le aflige y lo que Él espera de Ti. De lo contrario el primero sanará las cosas que te afligen y no te dirá nada de Él, porque para Él es más importante tus necesidades que sus mismas necesidades.  No caigamos en el error de acercarnos a Jesús y presentarle nuestra lista de necesidades sin sacar ni siquiera tiempo de preguntarle a Jesús, Tu que esperas de mí, Que te duele Jesús, Jesús qué quieres que haga por ti. No hagamos de nuestras  oraciones que giren siempre en torno a nuestras necesidades olvidándonos quien es el importante, Cristo. Por eso no se nos extrañe que algunos conocen a Jesús por sus milagros pero aún no han entendido el ministerio de Jesús.

Un verdadero predicador le sirve a Dios a través de Su Palabra, sirviendo al Pueblo de Dios y su servicio es para darle la Gloria a Dios. Un predicador que viene de Dios no trata de hablar de Jesús sino que trata de que hable el mismo Jesús. El verdadero predicador es aquel que permite ser un instrumento útil en las manos de Dios.

Amado Jesús cuánto nos hace falta renovarnos con Tu Espíritu Santo porque no queremos que no nos suceda como a los discípulos. Aunque ellos te amaban, te escucharon y te contemplaron a lo ultimo te traicionaron. Muchas veces yo también te he traicionado y por eso te pido que a través de la fuerza del Espíritu Santo me des la gracia de escuchar y acoger la predicación de los apóstoles que es una opción de vida que tú me ofreces, que yo responda a ese llamado desde la fe, que te reconozca en la celebración de los sacramentos que eres tu mi Señor quien está presente y eres quien nos bautiza, nos confiesa, nos da la comunión. Ya se esta acercando la fiesta de Pentecostés permite que recibamos con alegría y con un corazón dispuesto  la efusión de Tu Espíritu para que nos ayude a permanecer en tu amor y que podamos expresar una vida en el espíritu. Solo así podremos vencer al mundo. Amen.

DIos te bendiga,

Alabado sea Jesucristo!!!!


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† Que la paz y el Amor del Señor permanezca en tu corazón como en el mio...
     Sandra Yudy Zapata Escudero

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Santa Misa


Lectio Divina

EL AGUA VIVA DEL ESPÍRITU SANTO
 
El agua que yo le daré se convertirá dentro de él en un surtidor de agua que salta hasta la vida eterna. Una nueva clase de agua que corre y salta; pero que salta en los que son dignos de ella.
¿Por qué motivo se sirvió del término agua, para denominar la gracia del Espíritu? Pues, porque el agua lo sostiene todo; porque es imprescindible para la hierba y los animales; porque el agua de la lluvia desciende del cielo, y, además, porque desciende siempre de la misma forma y, sin embargo, produce efectos diferentes: Unos en las palmeras, otros en las vides, todo en todas las cosas. De por sí, el agua no tiene más que un único modo de ser; por eso, la lluvia no transforma su naturaleza propia para descender en modos distintos, sino que se acomoda a las exigencias de los seres que la
reciben y da a cada cosa lo que le corresponde.
De la misma manera, también el Espíritu Santo, aunque es único, y con un solo modo de ser, e indivisible, reparte a cada uno la gracia según quiere. Y así como un tronco seco que recibe agua germina, del mismo modo el alma pecadora que, por la penitencia, se hace digna del Espíritu Santo, produce frutos de santidad. Y aunque no tenga más que un solo e idéntico modo de ser, el Espíritu, bajo el impulso de Dios y en nombre de Cristo, produce múltiples efectos.
Se sirve de la lengua de unos para el carisma de la sabiduría; ilustra la mente de otros con el don de la profecía; a éste le concede poder para expulsar los demonios; a aquél le otorga el don de interpretar las divinas Escrituras. Fortalece, en unos, la templanza; en otros, la misericordia; a éste enseña a practicar el ayuno y la vida ascética; a aquél, a dominar las pasiones; al otro, le prepara para el martirio. El Espíritu se manifiesta, pues, distinto en cada uno, pero nunca distinto de sí mismo, según está escrito: En cada uno se manifiesta el Espíritu para el bien común.
Llega mansa y suavemente, se le experimenta como finísima fragancia, su yugo no puede ser más ligero. Fulgurantes rayos de luz y de conocimiento anuncian su venida. Se acerca con los sentimientos entrañables de un auténtico protector: pues viene a salvar, a sanar, a enseñar, a aconsejar, a fortalecer, a consolar, a iluminar el alma, primero de quien lo recibe, luego, mediante éste, las de los demás.
Y, así como quien antes se movía en tinieblas, al contemplar y recibir la luz del sol en sus ojos corporales, es capaz de ver claramente lo que poco antes no podía ver, de este modo el que se ha hecho digno del don del Espíritu Santo es iluminado en su alma y, elevado sobrenaturalmente, llega a percibir lo que antes ignoraba.

Responsorio 1 Co 12, 6-7. 27

R. Hay diversidad de funciones, pero un mismo Dios que obra todo en todos. * A cada uno se le otorga la manifestación del Espíritu para común utilidad. Aleluya.
V. Vosotros sois cuerpo de Cristo, y sois miembros unos de otros.
R. A cada uno se le otorga la manifestación del Espíritu para común utilidad. Aleluya.

Oración

Oremos:
Derrama, Señor, sobre nosotros la fuerza del Espíritu Santo, para que podamos cumplir fielmente tu voluntad y demos testimonio de ti con nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

Déjate iluminar para que puedas iluminar a otros con la Luz de Dios.

  Déjate iluminar para que puedas iluminar a otros con la Luz de Dios. Primera lectura Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pablo a ...