domingo, 4 de octubre de 2020

Lectio Divina Octubre 4

 EL PASTOR DEBE SABER GUARDAR SILENCIO CON DISCRECIÓN Y HABLAR CUANDO ES ÚTIL

 

El pastor debe saber guardar silencio con discreción y hablar cuando es útil, de tal modo que nunca diga lo que se debe callar ni deje de decir aquello que hay que manifestar. Porque así como el hablar indiscreto lleva al error, así el silencio imprudente deja en su error a quienes pudieran haber sido adoctrinados. Porque con frecuencia acontece que hay algunos prelados poco prudentes, que no se atreven a hablar con libertad por miedo de perder la estima de sus súbditos; con ello, como lo dice la Verdad, no cuidan a su grey con el interés de un verdadero pastor, sino a la manera de un mercenario, pues callar y disimular los defectos es lo mismo que huir cuando se acerca el lobo.

 

Por eso el Señor reprende a estos prelados, llamándoles, por boca del profeta: Perros mudos, incapaces de ladrar. Y también dice de ellos en otro lugar: No acudieron a la brecha ni levantaron cerco en torno a la casa de Israel, para que resistiera en la batalla, en el día del Señor. Acudir a la brecha significa aquí oponerse a los grandes de este mundo, hablando con entera libertad para defender a la grey; y resistir en la batalla en el día del Señor es lo mismo que luchar por amor a la justicia contra los malos que acechan.

 

¿Y qué otra cosa significa no atreverse el pastor a predicar la verdad, sino huir, volviendo la espalda, cuando se presenta el enemigo? Porque si el pastor sale en defensa de la grey es como si en realidad levantara cerco en torno a la casa de Israel. Por eso, en otro lugar, se dice al pueblo delincuente: Tus profetas te predicaron cosas falsas y vanas, y no revelaron tu culpa para invitarte a penitencia. Pues hay que tener presente que en la Escritura se da algunas veces el nombre de profeta a aquellos que, al recordar al pueblo cuán caducas son las cosas presentes, le anuncian ya las realidades futuras. Aquellos, en cambio, a quienes la palabra de Dios acusa de predicar cosas falsas y vanas son los que, temiendo denunciar los pecados, halagan a los culpables con falsas seguridades y, en lugar de manifestarles sus culpas, enmudecen ante ellos.

 

Porque la reprensión es la llave con que se abren semejantes postemas: ella hace que se descubran muchas culpas que desconocen a veces incluso los mismos que las cometieron. Por eso san Pablo dice que el obispo debe ser capaz de exhortar y animar con sana instrucción y rebatir a los contradictores. Y, de manera semejante, afirma Malaquías: De la boca del sacerdote se espera instrucción, en sus labios se busca enseñanza, porque es mensajero del Señor. Y también dice el Señor por boca de Isaías: Grita a voz en cuello, sin cejar, alza la voz como una trompeta.

 

Quienquiera pues que se llega al sacerdocio recibe el oficio de pregonero, para ir dando voces antes de la venida del riguroso juez que ya se acerca. Pero, si el sacerdote no predica, ¿por ventura no será semejante a un pregonero mudo? Por esta razón el Espíritu Santo quiso asentarse, ya desde el principio, en forma de lenguas sobre los pastores; así daba a entender que de inmediato hacía predicadores de sí mismo a aquellos sobre los cuales había descendido.

 

RESPONSORIO    Sal 50, 15. 16-17

 

R. Enseñaré a los malvados tus caminos y los pecadores volverán a ti. * Y mi lengua cantará tu justicia.

V. Señor, abrirás mis labios: mi boca proclamará tu alabanza.

R. Y mi lengua cantará tu justicia.

 

sábado, 3 de octubre de 2020

Lectio Divina Oct 3

 COMBATE BIEN EL COMBATE DE LA FE

 

El que es de Cristo es una creatura nueva: lo antiguo ha pasado. Sabemos que se llama nueva creatura a la inhabitación del Espíritu Santo en el corazón puro y sin mancha, libre de toda culpa, de toda maldad y de todo pecado. Pues cuando la voluntad detesta el pecado y se entrega, según sus posibilidades, a la prosecución de las virtudes, viviendo la misma vida del Espíritu, acoge en sí la gracia y queda totalmente renovada y restaurada. Por ello se dice: Tirad fuera la levadura vieja para ser masa nueva; y también aquello otro: Celebremos nuestra fiesta no con la vieja levadura, sino con los panes ázimos de pureza y verdad. Todo esto concuerda muy bien con lo que hemos dicho más arriba sobre la nueva creatura.

 

Ahora bien, el enemigo de nuestra alma tiende muchas trampas ante nuestros pasos y la naturaleza humana es, de por sí, demasiado débil para conseguir la victoria sobre este enemigo. Por ello el Apóstol quiere que nos revistamos con armas celestiales: Ceñidos con el cinturón de la verdad, revestidos con la coraza de la justicia -dice- y calzados los pies con el celo por el Evangelio de la paz. ¿Te das cuenta de cuántos son los instrumentos de salvación indicados por el Apóstol? Todos ellos nos ayudan a caminar por una única senda y nos conducen a una sola meta. Con ellos se avanza fácilmente por aquel camino de vida que lleva al perfecto cumplimiento de los preceptos divinos. El mismo Apóstol dice también en otro lugar: Corramos con firmeza y constancia la carrera para nosotros preparada; llevemos los ojos fijos en Jesús, caudillo y consumador de la fe.

 

Por ello es necesario que quien desprecia las grandezas de este mundo y renuncia a su gloria vana renuncie también a su propia vida. Renunciar a la propia vida significa no buscar nunca la propia voluntad, sino la voluntad de Dios y hacer del querer divino la norma única de la propia conducta; significa también renunciar al deseo de poseer cualquier cosa que no sea necesaria o común. Quien así obra se encontrará más libre y dispuesto para hacer lo que le manden los superiores, realizándolo prontamente con alegría y con esperanza, como corresponde a un servidor de Cristo, redimido para el bien de sus hermanos. Esto es precisamente lo que desea también el Señor, cuando dice: El que quiera ser el mayor que sea vuestro servidor, y el que quiera ser el primero que sea esclavo de todos.

 

Esta servicialidad hacia los hombres debe ser ciertamente gratuita y el que se consagra a ella debe sentirse sometido a todos y servir a los hermanos como si fuera deudor de cada uno de ellos. En efecto, es conveniente que quienes están al frente de sus hermanos se esfuercen más que los demás en trabajar por el bien ajeno, se muestren más sumisos que los súbditos y, a la manera de un siervo, gasten su vida en bien de los demás, pensando que los hermanos son en realidad como un tesoro que pertenece a Dios y que Dios ha colocado bajo su cuidado.

 

Por ello los superiores deben cuidar de los hermanos como si se tratara de unos tiernos niños a quienes los propios padres han puesto en manos de unos educadores. Si de esta manera vivís llenos de afecto los unos para con los otros, si los súbditos cumplís con alegría los decretos y mandatos, y los maestros os entregáis con interés al perfeccionamiento de los hermanos, si procuráis teneros mutuamente el debido respeto, vuestra vida, ya en este mundo, será semejante a la de los ángeles en el cielo.

 

RESPONSORIO    Ga 5, 13; 1Co 10, 32

 

R. Vuestra vocación es la libertad: no una libertad para que se aproveche el egoísmo; * al contrario, sed esclavos unos de otros por amor.

V. No seáis motivo de tropiezo ni para los judíos ni para los paganos ni para la Iglesia de Dios.

R. Al contrario, sed esclavos unos de otros por amor.

 

ORACIÓN.

 

OREMOS,

Señor Dios, que manifiestas tu poder de una manera admirable sobre todo cuando perdonas y ejerces tu misericordia, infunde constantemente tu gracia en nosotros, para que, tendiendo hacia lo que nos prometes, consigamos los bienes celestiales. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Amén


viernes, 2 de octubre de 2020

“ Voy a enviarte un ángel por delante, para que te cuide en el camino “



Éxodo 23, 20-23
Así dice el Señor: «Voy a enviarte un ángel por delante, para que te cuide en el camino y te lleve al lugar que he preparado. Respétalo y obedécelo. No te rebeles, porque lleva mi nombre y no perdonará tus rebeliones.
Si lo obedeces fielmente y haces lo que yo digo, tus enemigos serán mis enemigos, y tus adversarios serán mis adversarios. Mi ángel irá por delante.»
Palabra de Dios


Salmo 90 "Que sus ángeles te cuiden en todos tus caminos "

Mateo 18, 1-5.10
En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el más importante en el reino de los cielos?» Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: «Os aseguro que, si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ése es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como éste en mi nombre me acoge a mi. Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en el cielo el rostro de mi Padre celestial. »
Palabra del Señor


Es hermoso lo que dice la primera lectura, “ Voy a enviarte un ángel por delante, para que te cuide en el camino “. El Señor sabe de los peligros que nos aguardan y por eso nos envía a cada uno de nosotros un Ángel Custodio o de la Guarda. A renglón seguido nos dice “ El te llevara al lugar que he preparado “. Esto significa que el Ángel nos lleva hacia Dios y es que la unión entre el ángel y Dios es tan estrecha por causa del amor. Cuando el Señor dice “ Lleva mi Nombre “, nos muestra lo unidos que ellos están.  Pero además que significa “ Que ellos llevan el Nombre de Dios “, lo que significa es que las acciones del ángel están firmadas, dirigidas por Dios. El ángel de la Guarda es un embajador del mismo Dios, un embajador de entera confianza porque cumplirá solo la voluntad del Padre Dios.

Es lamentable que nuestra Iglesia Católica casi no hable de los Ángeles y es por eso que otras ideologías toman el tema de los ángeles y lo orientan de una manera errada a tal punto de decir que cuando nosotros ya no estemos en esta tierra, seremos parte de los ángeles de Dios, lo cual es falso.    

 Recomendamos la página católica de Aciprensa (http://www.aciprensa.com) de la cual entre sacamos lo correspondiente a este numeral.

“En la Biblia la palabra Ángel significa "Mensajero", un espíritu purísimo que está cerca de Dios para adorarlo, y cumplir sus órdenes y llevar sus mensajes a los seres humanos”. Esta es la primera enseñanza que tenemos, El ángel es un mensajero que viene de parte de Dios.  Es un Espíritu osea el se comunica con nosotros a través de los pensamientos y al ser purísimo trae a nuestra vida cosas buenas, el ángel de Dios nos acerca al mismo Dios. El Ángel está cerca de Dios para adorarlo y es de ahí que nosotros debemos de acogerlo y escucharlo como a un amigo. Si el Ángel está cerca de Dios, claro que nos va dar buenos consejos. El ángel tiene una tarea muy importante como es servirnos y es por eso que cumple las órdenes de Dios, el ángel es obediente y nos trae los mensajes de parte de Dios.

Como dije anteriormente los ángeles se comunican con nosotros a través del pensamiento. Pero no podemos olvidar que existen ángeles buenos y ángeles caídos, es de ahí que por eso es tan importante tener buen discernimiento porque hay signos o señales que nos muestran si el ángel viene de parte de Dios o viene del mundo de las tinieblas. Por ejemplo los signos que nos muestran que vamos en el camino hacia Dios es la alegría, la esperanza, el amor, la paciencia, la misericordia.
En el siglo II el gran sabio Orígenes señalaba que: "los cristianos creemos que a cada uno nos designa Dios un ángel para que nos guíe y proteja". Esto lo podemos confirmar en el Nuevo Testamento de que cada uno tiene un ángel custodio, por ejemplo cuando San Pedro al ser sacado de la cárcel llega a llamar a la puerta de la casa donde están reunidos los discípulos de Jesús, ellos creen al principio, que no es Pedro en persona y exclaman: "Será su ángel" (Hch 12, 15).

Ángel del Señor, que por orden del mismo Dios eres mi guardián, te pido que custodies este día (o en esta noche),  ilumina mi entendimiento, dirige mis afectos, mis acciones, mis palabras, gobierna mis sentimientos, para que jamás ofenda a Dios. Tu que eres obediente ayúdame a ser obediente como Tu, ayúdame a estar unido en el amor con el Padre Celestial asi como tu lo estas. Ayúdame a ser dócil a ti para poder cumplir la voluntad del Padre Dios. Quiero mejorar mi relación contigo porque sé que tú me llevarás al lugar preparado por el Padre.
Gracias Padre amoroso por enviar mi angel de la Guarda para que me cuide cada dia de mi vida, Él es quien lleva las oraciones ante tu Hijo Jesucristo, Él es quien me da el deseo ferviente de acercarme a la oración y a la eucaristía. Mi Angel de la Guarda es quien me ayuda a poder lograr alcanzar una vida santa y una esperanza celeste. Amen.

Dios te bendiga,

¡¡¡Alabado sea Jesucristo por siempre sea alabado!!!



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† Que la paz y el Amor del Señor permanezca en tu corazón como en el mio...
     Sandra Yudy Zapata Escudero

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Santa MIsa


Lectio divina oct 2

 QUE TE GUARDEN EN TUS CAMINOS

 

A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos. Den gracias al Señor por su misericordia, por las maravillas que hace con los hombres. Den gracias y digan entre los gentiles: «El Señor ha estado grande con ellos.» Señor, ¿qué es el hombre para que le des importancia, para que te ocupes de él? Porque te ocupas ciertamente de él, demuestras tu solicitud y tu interés para con él. Llegas hasta enviarle tu Hijo único, le infundes tu Espíritu, incluso le prometes la visión de tu rostro. Y, para que ninguno de los seres celestiales deje de tomar parte en esta solicitud por nosotros, envías a los espíritus bienaventurados para que nos sirvan y nos ayuden, los constituyes nuestros guardianes, mandas que sean nuestros ayos.

 

A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos. Estas palabras deben inspirarte una gran reverencia, deben infundirte una gran devoción y conferirte una gran confianza. Reverencia por la presencia de los ángeles, devoción por su benevolencia, confianza por su custodia. Porque ellos están presentes junto a ti, y lo están para tu bien. Están presentes para protegerte, lo están en beneficio tuyo. Y, aunque lo están porque Dios les ha dado esta orden, no por ello debemos dejar de estarles agradecidos, pues que cumplen con tanto amor esta orden y nos ayudan en nuestras necesidades, que son tan grandes.

 

Seamos, pues, devotos y agradecidos a unos guardianes tan eximios; correspondamos a su amor, honrémoslos cuanto podamos y según debemos. Sin embargo, no olvidemos que todo nuestro amor y honor ha de tener por objeto a aquel de quien procede todo, tanto para ellos como para nosotros, gracias al cual podemos amar y honrar, ser amados y honrados.

 

En él, hermanos, amemos con verdadero afecto a sus ángeles, pensando que un día hemos de participar con ellos de la misma herencia y que, mientras llega este día, el Padre los ha puesto junto a nosotros, a manera de tutores y administradores. En efecto, ahora somos ya hijos de Dios, aunque ello no es aún visible, ya que, por ser todavía menores de edad, estamos bajo tutores y administradores, como si en nada nos distinguiéramos de los esclavos.

 

Por lo demás, aunque somos menores de edad y aunque nos queda por recorrer un camino tan largo y tan peligroso, nada debemos temer bajo la custodia de unos guardianes tan eximios. Ellos, los que nos guardan en nuestros caminos, no pueden ser vencidos ni engañados, y menos aún pueden engañarnos. Son fieles, son prudentes, son poderosos: ¿por qué espantarnos? Basta con que los sigamos, con que estemos unidos a ellos, y viviremos así a la sombra del Omnipotente.

 

RESPONSORIO    Sal 90, 11-12. 10

 

R. A sus ángeles ha dado órdenes para que te guarden en tus caminos; * te llevarán en sus palmas, para que tu pie no tropiece en la piedra.

V. No se te acercará la desgracia, ni la plaga llegará hasta tu tienda.

R. Te llevarán en sus palmas, para que tu pie no tropiece en la piedra.

 

ORACIÓN.

 

OREMOS,

Dios, Padre misericordioso, que, en tu providencia inefable, te has dignado enviar, para nuestra guarda, a tus santos ángeles, concede a quienes te suplican ser siempre defendidos por su protección y gozar eternamente de su compañía. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Amén

jueves, 1 de octubre de 2020

Hemos sido creados para amar, y esto lo entendio muy bien Santa Teresita del Niño Jesus

 Hemos sido creados para amar, y esto lo entendió muy bien Santa Teresita del Niño Jesús


Job 19, 21-27
Job dijo: "¡Piedad, piedad de mí, amigos míos, que me ha herido la mano de Dios! ¿Por qué me perseguís como Dios y no os hartáis de escarnecerme? ¡Ojalá se escribieran mis palabras, ojalá se grabaran en cobre, con cincel de hierro y en plomo se escribieran para siempre en la roca! Yo sé que está vivo mi Redentor, y que al final se alzará sobre el polvo: después que me arranquen la piel, ya sin carne, veré a Dios; yo mismo lo veré, y no otro, mis propios ojos lo verán. ¡Desfallezco de ansias en mi pecho!"
Palabra de Dios


En la primera lectura a través de la historia de Job descubrimos como él está padeciendo toda clase de dolores y sufrimientos en su propia carne, su familia y sus bienes. Incluso su propia esposa le abandona emocionalmente en medio de la pena después de hacer ironía de la fe de Job. Llevado al límite de su resistencia, este decide buscar una explicación y encararse con Dios mismo. Su único consuelo y remedio parecen ser sus amigos, pero la manera de consolar que ellos traen resulta inútil y dolorosa: lo único que quieren es demostrarle a Job que su dolor es "justo" y que es la consecuencia de algún pecado de él. Entonces Job se rebela contra ellos y no acepta semejantes cargos.

Esta es la primera enseñanza que nosotros debemos aprender, no es fácil, lo repito no es fácil consolar o aliviar el dolor extremo de alguien que lo está padeciendo. En esos casos es mejor estar cerca de quien padece el dolor, que nuestra presencia lo acompañe y quedarnos callados porque todo lo que le digamos no va aliviar el momento trágico que el afectado está viviendo.

La segunda enseñanza que aprendemos es que Job busca un encuentro con Dios mismo. El en vez de negar el dolor que está padeciendo o de renegar su situación más bien se centra en Dios y al buscar o querer estar cerca de Dios para encontrar consuelo en el fondo Job descubre que esa es la mejor estrategia para conseguir algo. Esto significa que en vez de decir porque a mi me tenia que suceder esto, también preguntarnos y porque no me debería suceder, porque estoy padeciendo una enfermedad marginada y porque no debería estar padeciendo una enfermedad marginada. Cuando nos hacemos estas preguntas tan duras descubrimos que la mejor opción es acercarnos a Dios desde la fe y allí va apareciendo el esplendor de la esperanza.

Salmo 26 " Espero gozar de la dicha del Señor en el país de la vida "

Lucas 10, 1-12
En aquel tiempo, designó el Señor otros setenta y dos y los mandó por delante, de dos en dos, a todos los pueblos y lugares adonde pensaba ir él. Y les decía: "La mies es abundante y los obreros pocos; rogad, pues, al dueño de la mies que mande obreros a su mies.
¡Poneos en camino! Mirad que os mando como corderos en medio de lobos. No llevéis talega, ni alforja, ni sandalias; y no os detengáis a saludar a nadie por el camino.
Cuando entréis en una casa, decid primero: "Paz a esta casa". Y si allí hay gente de paz, descansará sobre ellos vuestra paz; si no, volverá a vosotros.
Quedamos en la misma casa, comed y bebed de lo que tengan, porque el obrero merece su salario.
No andéis cambiando de casa. Si entráis en un pueblo y os reciben bien, comed lo que os pongan, curad a los enfermos que haya, y decid: "Está cerca de vosotros el reino de Dios."
Cuando entréis en un pueblo y no os reciban, salid a la plaza y decid: "Hasta el polvo de vuestro pueblo, que se nos ha pegado a los pies, nos lo sacudimos sobre vosotros. De todos modos, sabed que está cerca el reino de Dios."
Os digo que aquel día será más llevadero para Sodoma que para ese pueblo."
Palabra del Señor


Hoy en el evangelio vemos cómo Jesús está enviando a sus discípulos en misión. Pero esta misión es ir de dos en dos. ¿Te has preguntado porque Jesus nos envia de dos en dos? Porque así como amamos a Dios hay que amar a nuestro prójimo. Aqui se cumple lo que dice Jesus “ Ama a Dios sobre todas las cosas y a tu prójimo como a ti mismo”.

Como mensajeros de Dios, no se nos puede olvidar que si vemos prodigios por medio del sacerdote, o a través de nosotros mismos, guardar cordura, obediencia y humildad porque todo eso viene es de Dios y nosotros somos solo el instrumento de Dios. Tampoco se nos puede olvidar que así como tenemos un celo apostolico y queremos conquistar corazones para Cristo, y ganar gente para la causa del Reino de Dios, otros también quieren ganar gente para el reino de las tinieblas. La batalla es espiritual, la batalla no es fácil, así como el mal tiene fuerza y tiene poder, el Señor, El Rey de Reyes y el Señor de Señores tiene mayor poder y nosotros vamos en Su Nombre.

La lectura sigue diciendo “ Mirad que os mando como corderos en medio de lobos “, es importante tener en cuenta esto porque no se nos puede olvidar que toda nuestra fortaleza viene de quien nos envía. No faltará quienes nos desanimen, ahí es donde con mayor razón tenemos que aprender a escuchar la voz de Dios en medio de este bullicio. En el caso si eres una madre de familia, sabes muy bien como tus hijos se deben de comportar, algunos te dirán “ no te angusties es la edad, dejalos “. Nuestra misión como padres de familia es hacerles ver a nuestros hijos que es lo correcto y que no. El mejor consejero es el mismo Dios. El te enseñara cómo corregir con amor a tus hijos, cual es el momento de acercarte a ellos y hablarles.  Ellos no necesitan más amigos, sino unos padres que los formen y les enseñen los valores cristianos. Llegará un día que ante Dios rendiremos cuenta por nuestros hijos que Él mismo nos dio.  Rendiremos ante Dios por el consejo a tiempo que debimos haber dado, por la denuncia que debimos haber hecho y nos callamos haciéndonos cómplices del pecado.

Los padres de familia nos preocupamos por el futuro de nuestros hijos, está bien, pero nos deberíamos preocupar más por la vida eterna que por los bienes de la vida terrena. Nuestros niños, los jóvenes y hasta para nosotros mismos se nos hace difícil seguir los pasos de Jesus, llevar una vida coherente con el evangelio,  practicar la honestidad, tener una vida íntegra, caminar en la verdad, en la generosidad, en la humildad, ser puentes de reconciliación y de amor. Jesús nos da la clave y es la pobreza, la agilidad, y el anuncio del Reino de Dios. Las tres cosas van íntimamente relacionadas: el desprendimiento da agilidad, la agilidad facilita que se esparza el anuncio, el anuncio proclama riquezas que aventajan a las de esta tierra.

Mi amado Jesús, tomando una frase de Santa Teresita del Niño Jesús quiero hacer mi oración al caer la tarde,  y sus palabras son “ Dios no pondrá un deseo en nosotros sino quisieras alcanzar “. … Si mi Jesus quiero pedirte que hoy por intercesión de Santa Teresita purifiques mis deseos que tengo en mi corazón para que sean Tus deseos, Tus sueños y Tus planes se cumplan conforme a Tu Santa voluntad. Ayúdame a vivir en Tu presencia, a descubrir que cada minuto de mi tiempo es una oportunidad para conocerte y dejarme amar por ti, que cada acción que haga tenga el sello de tu amor, que no me olvide que una vez salí de ti y volveré a donde ti y es por eso que el centro de mi vida tiene que estar ocupado por Ti porque todo lo demás es secundario. Dame la gracia Jesús que mi oración sea el impulso de mi corazón para poder bajar el cielo hacia mi y que mi grito de gratitud y de amor te alcance, porque yo quiero que tu estes en el centro de mi corazón, es allí donde siempre Tu debes vivir y reinar, Amen.

Dios te bendiga,

¡¡¡Alabado sea Jesucristo por siempre sea alabado!!!

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Lectio Divina oct 1

 EN El CORAZÓN DE LA IGLESIA, YO SERÉ El AMOR

 

Teniendo un deseo inmenso del martirio, acudí a las cartas de san Pablo, para tratar de hallar una respuesta. Mis ojos dieron casualmente con los capítulos doce y trece de la primera carta a los Corintios, y en el primero de ellos leí que no todos pueden ser al mismo tiempo apóstoles, profetas y doctores, que la Iglesia consta de diversos miembros y que el ojo no puede ser al mismo tiempo mano. Una respuesta bien clara, ciertamente, pero no suficiente para satisfacer mis deseos y darme la paz.

 

Continué leyendo sin desanimarme, y encontré esta consoladora exhortación: Aspirad a los dones más excelentes; yo quiero mostraros un camino todavía mucho mejor. El Apóstol, en efecto, hace notar cómo los mayores dones sin la caridad no son nada y cómo esta misma caridad es el mejor camino para llegar a Dios de un modo seguro. Por fin había hallado la tranquilidad.

 

Al contemplar el cuerpo místico de la Iglesia, no me había reconocido a mi misma en ninguno de los miembros que san Pablo enumera, sino que lo que yo deseaba era más bien verme en todos ellos. En la caridad descubrí el quicio de mi vocación. Entendí que la Iglesia tiene un cuerpo resultante de la unión de varios miembros, pero que en este cuerpo no falta el más necesario y noble de ellos: entendí que la Iglesia tiene un corazón y que este corazón está ardiendo en amor. Entendí que sólo el amor es el que impulsa a obrar a los miembros de la Iglesia y que, si faltase este amor, ni los apóstoles anunciarían ya el Evangelio, ni los mártires derramarían su sangre. Reconocí claramente y me convencí de que el amor encierra en sí todas las vocaciones, que el amor lo es todo, que abarca todos los tiempos y lugares, en una palabra, que el amor es eterno.

 

Entonces, llena de una alegría desbordante, exclamé:

 

«Oh Jesús, amor mío, por fin he encontrado mi vocación: mi vocación es el amor. Sí, he hallado mi propio lugar en la Iglesia, y este lugar es el que tú me has señalado, Dios mío. En el corazón de la Iglesia, que es mi madre, yo seré el amor; de este modo lo seré todo y mi deseo se verá colmado.»

 

RESPONSORIO    Cf. Sal 20,4; cf. Jb 31, 18; cf. Ef 3, 18; Sal 30, 20

 

R. Te adelantaste, Señor, a bendecirme con tu amor, el cual fue creciendo conmigo desde mi infancia; * y aun ahora no alcanzo a comprender la profundidad de tu amor.

V. ¡Qué bondad tan grande, Señor, reservas para tus fieles!

R. y aun ahora no alcanzo a comprender la profundidad de tu amor.

 

ORACIÓN.

 

OREMOS,

Dios y Padre nuestro, que abres las puertas de tu reino a los pequeños y a los humildes, haz que sigamos confiadamente el camino de sencillez que siguió santa Teresa del Niño Jesús, para que, por su intercesión, también nosotros lleguemos a descubrir aquella gloria que permanece escondida a los sabios y a los prudentes según el mundo. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.

Amén

Déjate iluminar para que puedas iluminar a otros con la Luz de Dios.

  Déjate iluminar para que puedas iluminar a otros con la Luz de Dios. Primera lectura Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pablo a ...