EL BAÑO DE REGENERACIÓN
Vamos ahora a explicar cómo nos consagramos a Dios los renovados por Cristo.
A todos los que han aceptado como verdadero lo que les hemos enseñado y explicado, y se han comprometido a vivir según estas enseñanzas, se los exhorta a que pidan perdón a Dios de los pecados cometidos, con oraciones y ayunos, y nosotros nos unimos también a sus oraciones y ayunos.
Después los conducimos hasta el lugar donde se halla el agua bautismal, y allí son regenerados del mismo modo que lo fuimos nosotros, es decir, recibiendo el baño de agua en el nombre del Padre, Dios y Señor de todos, y de nuestro salvador Jesucristo y del Espíritu Santo.
Jesucristo dijo, en efecto: El que no nace de nuevo no podrá entrar en el reino de los cielos. Y para todos es evidente que no es posible que, una vez nacidos, volvamos a entrar en el seno materno.
También el profeta Isaías nos enseña de qué manera apartan de sí el pecado los que han faltado y se arrepienten. He aquí sus palabras: Lavaos, purificaos, apartad de mi vista vuestras malas acciones. Cesad de obrar mal, aprended a obrar bien; buscad lo que es justo, haced justicia al oprimido, defended al huérfano, proteged a la viuda. Entonces, venid, y litigaremos -dice el Señor-. Aunque vuestros pecados sean como la grana, blanquearán como la nieve; aunque sean rojos como escarlata, quedarán blancos como lana. Pero, si no sabéis obedecer, la espada os comerá. -Lo ha dicho el Señor-.
Los apóstoles nos explican la razón de todo esto. En nuestra primera generación, fuimos engendrados de un modo inconsciente por nuestra parte y por una ley natural y necesaria, por la acción del germen paterno en la unión de nuestros padres, y sufrimos la influencia de costumbres malas y de una instrucción desviada. Mas, para que tengamos también un nacimiento, no ya fruto de la necesidad natural e inconsciente, sino de nuestra libre y consciente elección, y consigamos por el agua el perdón de los pecados anteriormente cometidos, se pronuncia sobre aquel que quiere ser regenerado y está arrepentido de sus pecados el nombre del Padre, Señor y Dios de todos; y éste es el único nombre que aplicamos a Dios, al llevar a la piscina bautismal al que va a ser bautizado.
Nadie hay, en efecto, que pueda llamar por su nombre propio al Dios inefable, y, si alguien se atreviese a decir que puede ser capaz de ello, daría pruebas de una locura sin remedio.
Este baño se llama iluminación, porque son iluminadas las mentes de los que aprenden estas cosas. Pero, además, el que es iluminado es también lavado en el nombre de Jesucristo (que fue crucificado bajo el poder de Poncio Pilato), y en el nombre del Espíritu Santo, que anunció de antemano, por boca de los profetas, todo lo referente a Jesús.
ORACIÓN.
OREMOS,
Protege, Señor, a tu pueblo y, ya que le has dado la gracia de la fe, concédele la participación eterna en la resurrección de tu Hijo. Él, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén
miércoles, 18 de abril de 2018
martes, 17 de abril de 2018
Cristo es el único que es capaz de transformar nuestra vida !!!
Hechos 7,51-8,1a
En aquellos días, Esteban decía al pueblo, a los ancianos y a los escribas: "¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos! Siempre resistís al Espíritu Santo, lo mismo que vuestros padres. ¿Hubo un profeta que vuestros padres no persiguieran? Ellos mataron a los que anunciaban la venida del Justo, y ahora vosotros lo habéis traicionado y asesinado; recibisteis la Ley por mediación de ángeles, y no la habéis observado."
Oyendo estas palabras, se recomían por dentro y rechinaban los dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: "Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios." Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejando sus capas a los pies de un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que repetía esta invocación: "Señor Jesús, recibe mi espíritu." Luego, cayendo de rodillas, lanzó un grito: "Señor, no les tengas en cuenta este pecado." Y, con estas palabras, expiró. Saulo aprobaba la ejecución.
Palabra de Dios
Hoy la primera lectura nos trae la muerte del primer mártir como fue Esteban, El quien mostró cómo debe ser un verdadero discípulo desde su sabiduría y virtudes. Una de sus últimas palabras antes de morir fueron "Señor, no les tengas en cuenta este pecado.". Esteban así como Jesús ruega por sus verdugos y entrega su espíritu a Dios.
Nos preguntamos ...Pero cómo es posible que frente a tanta maldad este hombre Esteban no se deja contagiar por la ira y el odio de sus verdugos y más bien muestra su fortaleza y misericordia quienes le hacen daño? La razón es porque Esteban estaba lleno del amor de Dios y lo podemos ver cuando en la lectura dice “ que Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios, y dijo: "Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios." “. Dios que está presente en todo momento, le da la gracia a Esteban para que contemple la Gloria de Dios. Esteban comprende que el crucificado es el mismo resucitado, en otras palabras, de un crucificado nace un resucitado.
Que significa los cielos abiertos y los cielos cerrados? Esta imagem de los cielos cerrados aparece en el Antiguo Testamento y es el significado de la desobediencia del hombre ante Dios. "Cuidaos, no sea que se engañe vuestro corazón y os desviéis y sirváis a otros dioses, y los adoréis. No sea que la ira del Señor se encienda contra vosotros, y cierre los cielos y no haya lluvia y la tierra no produzca su fruto, y pronto perezcáis en la buena tierra que el Señor os da" (Dt 11,16-17).
Con Cristo Glorioso los cielos se han abierto. Los bienes de lo alto están prestos a descender, especialmente el bien por excelencia, el don por antonomasia, que es el Espíritu Santo. El Espíritu Santo es la fuerza que necesitamos para seguir firmes en y con el Señor en este peregrinar.
Hoy la gran enseñanza es que la compasión no te hace débil frente al error; la claridad de su denuncia no lo hace feroz ni vengativo con sus mismos adversarios. Así es también Esteban: claro y a la vez intercesor de quienes le traicionan y calumnian. El motivo es simple: a imagen de Cristo, está tan lleno de verdad como de amor.
Salmo 30 "A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu. '
Juan 6,30-35
En aquel tiempo, dijo la gente a Jesús: "¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo."" Jesús les replicó: "Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo." Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de este pan." Jesús les contestó: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed."
Palabra de Dios
Te alabamos Señor
Hoy el evangelio nos muestra que los judíos le hacen esta pregunta a Jesús… Cuál es tu obra?
Debemos de partir de que la fe no es un invento sino que es la respuesta de los signos de amor de Dios y el mayor signo fue el mismo Jesucristo. La fe crece cuando apreciamos y reconocemos los signos. Es por eso que le preguntan a Jesus … Cuales son tus signos? Es por eso que ellos le dicen a Jesús el gran signo de Moisés en el desierto. Los judíos aún no comprenden y entienden el amor de Dios, es por eso que ellos dicen esto “ Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo."" . Ellos pensaban que era Moisés el que había dado de comer y es por eso que Jesús les aclara al decirles "Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo”.
Que no nos vaya suceder a nosotros lo mismo que por estar distraídos en este mundo no reconozcamos a Jesús desde su amor y misericordia que nos ofrece en cada momento y que por estar esperando ver más signos para seguirlo perdamos la vida eterna.
En mayor signo y el único signo que a cada uno de nosotros nos debería de importar es el mismo Cristo, porque en Él está el rostro y el corazón de Dios. Cristo es el verdadero pan bajado del cielo y que da vida al mundo. Cristo es el único capaz de transformar y cambiar nuestra vida. El es el alimento que necesita nuestra alma, El que a través de su suprema donación hace distinta la vida, redimiéndola, salvándola, perdonándola.
Jesús es quien despierta en nosotros nuestra Fe, con nuestra fe la esperanza y con la esperanza el amor. Además lo más maravilloso es que Él está en medio de nosotros y está realmente presente en la Eucaristía.
Jesús ya me haz dado el mayor signo como es la redención y la salvación a través de la cruz. Gracias por tanto amor y por tu insistencia en querer hacer parte de mi vida. Hoy quiero aceptarte una vez más en mi corazón para que lo transformes y cambies como tu quieres que sea, semejante al tuyo. Gracias por hacerte presente en la Eucaristía y oro por aquellas personas que un no te reconocen allí, abre sus ojos, su corazón, su entendimiento, todo su ser para que vean el gran amor que tú nos ofreces todos los días y que te acojan con fe, esperanza y amor como lo hizo Tu Madre la Virgen Maria. Aleluya, Aleluya, Aleluya!!!
Dios te bendiga,
Alabado sea Jesucristo!!!
Tarea : Ora por los que te hacen daño o te hicieron daño.
--
† Que la paz y el Amor del Señor permanezca en tu corazón como en el mio...
Sandra Yudy Zapata Escudero
Encuentranos en : www.catolicosregina.com
Siguenos en facebook https://facebook.com/orandoyviviendo/
Sandra Yudy Zapata Escudero
Encuentranos en : www.catolicosregina.com
Siguenos en facebook https://facebook.com/orandoyviviendo/
Lectio Divina
CANTEMOS AL SEÑOR EL CÁNTICO DEL AMOR
Cantad al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles. Se nos exhorta a cantar al Señor un cántico nuevo. El hombre nuevo sabe lo que significa este cántico nuevo. Un cántico es expresión de alegría y, considerándolo con más atención, es una expresión de amor. Por esto, el que es capaz de amar la vida nueva es capaz de cantar el cántico nuevo. Debemos, pues, conocer en qué consiste esta vida nueva, para que podamos cantar el cántico nuevo. Todo, en efecto, está relacionado con el único reino, el hombre nuevo, el cántico nuevo, el Testamento nuevo. Por ello el hombre nuevo debe cantar el cántico nuevo porque pertenece al Testamento nuevo.
Nadie hay que no ame, pero lo que interesa es cuál sea el objeto de su amor. No se nos dice que no amemos, sino que elijamos a quien amar. Pero, ¿cómo podremos elegir, si antes no somos nosotros elegidos? Porque, para amar, primero tenemos que ser amados. Oíd lo que dice el apóstol Juan: Él nos amó primero. Si buscamos de dónde le viene al hombre el poder amar a Dios, la única razón que encontramos es porque Dios lo amó primero. Se dio a sí mismo como objeto de nuestro amor y nos dio el poder amarlo. El apóstol Pablo nos enseña de manera aún más clara cómo Dios nos ha dado el poder amarlo: El amor de Dios -dice- ha sido derramado en nuestros corazones. ¿Por quién ha sido derramado? ¿Por nosotros, quizá? No, ciertamente. ¿Por quién, pues? Por el Espíritu Santo que se nos ha dado.
Teniendo, pues, tan gran motivo de confianza, amemos a Dios con el amor que de él procede. Oíd con qué claridad expresa san Juan esta idea: Dios es amor y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él. Sería poco decir: El amor es de Dios. Y ¿quién de nosotros se atrevería a decir lo que el evangelista afirma: Dios es amor? Él lo afirma porque sabe lo que posee.
Dios se nos ofrece en posesión. Él mismo clama hacia nosotros: «Amadme y me poseeréis, porque no podéis amarme si no me poseéis.»
¡Oh, hermanos! ¡Oh, hijos de Dios! Germen de universalidad, semilla celestial y sagrada, que habéis nacido en Cristo a una vida nueva, a una vida que viene de lo alto, escuchadme, mejor aún, cantad al Señor, junto conmigo, un cántico nuevo. «Ya lo canto», me respondes. Sí, lo cantas, es verdad, ya lo oigo. Pero, que tu vida no dé un testimonio contrario al que proclama tu voz.
Cantad con la voz y con el corazón, con la boca y con vuestra conducta: Cantad al Señor un cántico nuevo. ¿Os preguntáis qué alabanzas hay que cantar de aquel a quien amáis? Porque, sin duda, queréis que vuestro canto tenga por tema a aquel a quien amáis. ¿Os preguntáis cuáles son las alabanzas que hay que cantar? Habéis oído: Cantad al Señor un cántico nuevo. ¿Os preguntáis qué alabanzas? Resuene su alabanza en la asamblea de los fieles. Su alabanza son los mismos que cantan.
¿Queréis alabar a Dios? Vivid de acuerdo con lo que pronuncian vuestros labios. Vosotros mismos seréis la mejor alabanza que podáis tributarle, si es buena vuestra conducta.
ORACIÓN.
OREMOS,
Señor, tú que abres las puertas del reino celestial a los que han renacido por el agua y por el Espíritu Santo, acrecienta en tus hijos la gracia que les has dado, para que no se vean privados de tus promesas los que han sido ya purificados de sus culpas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén
Cantad al Señor un cántico nuevo, resuene su alabanza en la asamblea de los fieles. Se nos exhorta a cantar al Señor un cántico nuevo. El hombre nuevo sabe lo que significa este cántico nuevo. Un cántico es expresión de alegría y, considerándolo con más atención, es una expresión de amor. Por esto, el que es capaz de amar la vida nueva es capaz de cantar el cántico nuevo. Debemos, pues, conocer en qué consiste esta vida nueva, para que podamos cantar el cántico nuevo. Todo, en efecto, está relacionado con el único reino, el hombre nuevo, el cántico nuevo, el Testamento nuevo. Por ello el hombre nuevo debe cantar el cántico nuevo porque pertenece al Testamento nuevo.
Nadie hay que no ame, pero lo que interesa es cuál sea el objeto de su amor. No se nos dice que no amemos, sino que elijamos a quien amar. Pero, ¿cómo podremos elegir, si antes no somos nosotros elegidos? Porque, para amar, primero tenemos que ser amados. Oíd lo que dice el apóstol Juan: Él nos amó primero. Si buscamos de dónde le viene al hombre el poder amar a Dios, la única razón que encontramos es porque Dios lo amó primero. Se dio a sí mismo como objeto de nuestro amor y nos dio el poder amarlo. El apóstol Pablo nos enseña de manera aún más clara cómo Dios nos ha dado el poder amarlo: El amor de Dios -dice- ha sido derramado en nuestros corazones. ¿Por quién ha sido derramado? ¿Por nosotros, quizá? No, ciertamente. ¿Por quién, pues? Por el Espíritu Santo que se nos ha dado.
Teniendo, pues, tan gran motivo de confianza, amemos a Dios con el amor que de él procede. Oíd con qué claridad expresa san Juan esta idea: Dios es amor y quien permanece en el amor permanece en Dios, y Dios en él. Sería poco decir: El amor es de Dios. Y ¿quién de nosotros se atrevería a decir lo que el evangelista afirma: Dios es amor? Él lo afirma porque sabe lo que posee.
Dios se nos ofrece en posesión. Él mismo clama hacia nosotros: «Amadme y me poseeréis, porque no podéis amarme si no me poseéis.»
¡Oh, hermanos! ¡Oh, hijos de Dios! Germen de universalidad, semilla celestial y sagrada, que habéis nacido en Cristo a una vida nueva, a una vida que viene de lo alto, escuchadme, mejor aún, cantad al Señor, junto conmigo, un cántico nuevo. «Ya lo canto», me respondes. Sí, lo cantas, es verdad, ya lo oigo. Pero, que tu vida no dé un testimonio contrario al que proclama tu voz.
Cantad con la voz y con el corazón, con la boca y con vuestra conducta: Cantad al Señor un cántico nuevo. ¿Os preguntáis qué alabanzas hay que cantar de aquel a quien amáis? Porque, sin duda, queréis que vuestro canto tenga por tema a aquel a quien amáis. ¿Os preguntáis cuáles son las alabanzas que hay que cantar? Habéis oído: Cantad al Señor un cántico nuevo. ¿Os preguntáis qué alabanzas? Resuene su alabanza en la asamblea de los fieles. Su alabanza son los mismos que cantan.
¿Queréis alabar a Dios? Vivid de acuerdo con lo que pronuncian vuestros labios. Vosotros mismos seréis la mejor alabanza que podáis tributarle, si es buena vuestra conducta.
ORACIÓN.
OREMOS,
Señor, tú que abres las puertas del reino celestial a los que han renacido por el agua y por el Espíritu Santo, acrecienta en tus hijos la gracia que les has dado, para que no se vean privados de tus promesas los que han sido ya purificados de sus culpas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos.
Amén
lunes, 16 de abril de 2018
El que busca a Dios esperando beneficios termina tratando de comprar a Dios, y Dios no está a la venta….
Hechos 6,8-15
En aquellos días, Esteban, lleno de gracia y poder, realizaba grandes prodigios y signos en medio del pueblo. Unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban; pero no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba. Indujeron a unos que asegurasen: "Le hemos oído palabras blasfemas contra Moisés y contra Dios." Alborotaron al pueblo, a los ancianos y a los escribas, agarraron a Esteban por sorpresa y lo condujeron al Sanedrín, presentando testigos falsos que decían: "Este individuo no para de hablar contra el templo y la Ley. Le hemos oído decir que ese Jesús de Nazaret destruirá el templo y cambiará las tradiciones que recibimos de Moisés." Todos los miembros del Sanedrín miraron a Esteban, y su rostro les pareció el de un ángel.
Palabra de Dios
Salmo 118 " Dichoso el que camina en la voluntad del Señor. "
Juan 6,22-29
Después que Jesús hubo saciado a cinco mil hombres, sus discípulos lo vieron caminando sobre el lago. Al día siguiente, la gente que se había quedado al otro lado del lago notó que allí no había habido más que una lancha y que Jesús no había embarcado con sus discípulos, sino que sus discípulos se habían marchado solos. Entretanto, unas lanchas de Tiberíades llegaron cerca del sitio donde habían comido el pan sobre el que el Señor pronunció la acción de gracias. Cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: "Maestro, ¿cuándo has venido aquí?" Jesús les contestó: "Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios." Ellos le preguntaron: "Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?" Respondió Jesús: "La obra que Dios quiere es ésta: que creáis en el que él ha enviado."
Palabra de Dios
Te alabamos Señor
Hoy en la primera lectura vemos como dentro de la sinagoga aparecen sentimientos de odio, de chisme y de corrupción. Cierto que parece irónico? es como que en nuestra parroquia suceda estas cosas. Pero porque sucede esto? Los de ancianos y escribas veían a Jesús y a sus discípulos como una amenaza. Cual era la amenaza ?
Recordemos que la semana pasada Jesús nos decía “ "Si ustedes fueran del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no son del mundo, antes yo los elegí del mundo, por eso el mundo los aborrece" (Jn 15,19). ¿Qué pertenece entonces al mundo? Este mismo evangelista nos responde en su Primera Carta: "todo lo que hay en el mundo, los deseos de la carne, los deseos de los ojos, y la vanagloria de la vida, no proviene del Padre, sino del mundo" (1 Jn 2,16).
Esteban era un amador de la Gloria Divina y como Él no entra en el juego o la lógica del mundo es una gran amenaza para los ancianos y escribas ya que él les hacía ver en el error en que estaban al enfrentarlos en su manera de decir y de actuar, en resumen eran incoherentes.
Esteban se convierte en una denuncia viva y es por eso que es odiado y perseguido, como dice la lectura pero su rostro "parecía el de un ángel" (Hch 6,15), ya que el lo que hacía era buscando la gloria de Divina.
Pero cómo comienza todo? dice la lectura que unos cuantos de la sinagoga llamada de los libertos, oriundos de Cirene, Alejandría, Cilicia y Asia, se pusieron a discutir con Esteban. Pero qué sucede? la lectura nos dice a renglón seguido que “ no lograban hacer frente a la sabiduría y al espíritu con que hablaba “. Entonces empieza la discusión y como no podían ganarle en esa discusión, terminan levantando falsas calumnias y estas calumnias llega al escándalo y al alboroto.
Los del sanedrín, realizan un juicio tratando de buscar la justicia, pero todo es una mentira que ellos consiguen a unos testigos falsos realizando un juicio acomodado y tramposo. A pesar de todo esto dice la lectura “ que ellos vieron el rostro de Esteban que parecia un angel “ y a pesar de estar viendo eso, se negaron a las pruebas que el mismo Dios les estaba mostrando. En conclusión se endurecieron ante la gracia de Dios. El problema que cuando te endureces a la gracia de Dios aparecen signos como es la ira que es incontenible, que llega hasta torturar y acabar con la vida del otro. Estos tres signos ellos no sabían de dónde venían, pero nosotros sí sabemos de dónde viene del diablo que no quiere la presencia de Dios.
Hoy el evangelio nos trae un profundo mensaje como es “ Seguimos a Cristo por sus milagros, por vista o por fe “. En este peregrinar me he encontrado que hay modos diferentes de seguir a Jesús. Algunas personas lo siguen por tradición, otros por el milagro, otros por miedo, otros porque está de moda, y otros por fe.
Te has preguntado … Tu porque sigues a Jesús? Jesús hoy nos hace esta pregunta y sus palabras son muy duras porque necesita desenmascarar las verdaderas intenciones que cada uno llevamos en el corazón, así como lo hacía el diácono Esteban. Bien lo dice Jesús a sus discípulos "Les aseguro que no me buscan por los signos que vieron, sino porque comieron pan hasta saciarse" (Jn 6,26). Es cosa saludable entonces que cada uno de nosotros se pregunte qué beneficios espera recibir de seguir a Jesús.
Será que queremos que Jesús nos resuelva esta vida o que nos de su vida…. Mira con cuidado lo que estoy diciendo….Es muy distinto querer que Jesús me resuelva esta vida porque esto significa que El me quite los problemas, que me resuelva los problemas que yo mismo me busco por mi obstinación y necedad. Recuerda lo que el mismo Jesús nos dice en otro pasaje de la Biblia “ No podemos echar vino nuevo en odres viejos porque se dañan”. Jesús no es un parche que se le pone a un neumático de un carro para que siga andando.
Ahora bien, querer que Jesús me de Su vida eso sí que es diferente. Dios espera eso de ti y de mi, “ creer en aquél que él envió" nos dice el Señor. El que espera beneficios terminará queriendo "comprar" a Dios. Y Dios no está de venta. Está de regalo, y la acogida a su regalo es lo que nos viene a través del don de de la fe.
Señor gracias por tu mensaje que está cargado de amor y sabiduría. Hoy con amor me invitas a que haga obras buenas para darle la Gloria a Dios. Desde mi debilidad me llamas a trabajar por tu reino. Tu que conoces mi corazón te acercas para ayudarme a crecer junto a ti porque solo Tu puedes saciar esta sed y vacío que tiene mi alma. Tu deseas ser partícipe de mi vida para ayudarme a superar todas las áreas de mi vida, tanto en lo personal, afectivo e intelectual. Gracias por sorprenderme cada dia de mi vida y que gozo y paz siento cuando estas junto a mi. Aleluya, Aleluya, Aleluya.
El corazón convertido al Señor y al amor del bien es la fuente de los juicios verdaderos de la conciencia.
(S.S. Juan Pablo II, Encíclica Veritatis Splendor No 64)
Dios te bendiga,
Alabado sea Jesucristo!!!
Tarea: No perder la esperanza seguir adelante.
--
† Que la paz y el Amor del Señor permanezca en tu corazón como en el mio...
Sandra Yudy Zapata Escudero
Siguenos en facebook https://facebook.com/orandoyviviendo/
Sandra Yudy Zapata Escudero
Siguenos en facebook https://facebook.com/orandoyviviendo/
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Déjate iluminar para que puedas iluminar a otros con la Luz de Dios.
Déjate iluminar para que puedas iluminar a otros con la Luz de Dios. Primera lectura Comienzo de la segunda carta del apóstol san Pablo a ...
-
Jeremías 18,18-20 Dijeron: "Venid, maquinemos contra Jeremías, porque no falta la ley del sacerdote, ni el consejo del sabio, ni el orá...
